En el mundo de las aplicaciones de citas, destacar es clave, pero a veces el exceso de creatividad puede jugar una mala pasada. Así le ocurrió a un usuario de Tinder que, tras hacer match con una chica y descubrir que ella era programadora, decidió "venderse" como un conocedor del tema para ganar terreno.
El joven le aseguró que él también programaba en sus ratos libres y, creyéndose un experto en la materia, decidió jugársela con una invitación fuera de lo común. En lugar de un simple "¿salimos?", redactó un mensaje con estructuras de código para proponer un encuentro a las 21 en el Puente de la Mujer, en Puerto Madero. Para cerrar con broche de oro, escribió un técnico "return true;", esperando que ella confirmara la cita.
La respuesta de la joven fue tan breve como letal: "return !true;". Cualquiera que haya abierto un manual básico de programación sabe que el signo de exclamación antes de una palabra significa negación. Por lo tanto, "!true" es, lisa y llanamente, "false". En criollo: le dijo que no.
Dónde estuvo el error
Sin embargo, el pretendiente no cazó la indirecta técnica. Convencido de que tenía una cita confirmada, se lookeó y se fue hasta Puerto Madero. Una vez allí, le avisó que ya estaba esperando, pero el mensaje que recibió de vuelta lo dejó helado: ella ya estaba en el lugar, pero esperando a otra persona.
Ante la confusión del joven, la programadora fue implacable. Le explicó que, si realmente supiera programar como dijo, habría entendido que ella lo había rechazado desde el primer segundo. El error básico de interpretación no solo lo dejó sin cita, sino que lo expuso por haber "inflado" el currículum amoroso.
La historia se volvió viral en TikTok, donde los usuarios no tardaron en reírse de la ironía. En el amor, como en la informática, un pequeño error de sintaxis puede arruinar todo el sistema.