Fue original. Le pidió casamiento usando las cabezas de 20 pelados y causó furor en redes
El famoso youtuber Max Fosh ayudó a un suscriptor a organizar la propuesta más bizarra de la historia en una estación de Londres. El video que recorre el mundo.
Hay propuestas de casamiento románticas, otras originales y después está lo que hizo Ollie, un joven británico que decidió que no quería flores ni serenatas convencionales. Para dar el gran paso, contactó al influencer Max Fosh —conocido por sus retos absurdos— y juntos planearon lo que el propio youtuber calificó como la "pedida de matrimonio más loca de todos los tiempos".
El escenario fue la transitada estación de King’s Cross St. Pancras, en Londres. Pero lo que llamó la atención no fue el lugar, sino el "cartel" humano que utilizaron: un equipo de 20 hombres pelados que se prestaron para una logística tan extraña como efectiva.
Para que el plan saliera perfecto, el youtuber reclutó a los voluntarios y les pintó una letra negra gigante en la parte superior de la cabeza a cada uno. El propio Fosh, que tiene una cabellera envidiable, tuvo que usar una prótesis para mimetizarse con el grupo. El objetivo era que, al pararse uno al lado del otro, formaran la frase: “Elise, ¿quieres casarte conmigo?”.
Cómo hicieron los pelados para no ser descubiertos
Para no arruinar el factor sorpresa entre los pasajeros, el escuadrón ingresó a la estación usando gorras. Mientras Ollie y su novia Elise observaban desde un balcón en la planta superior, los hombres se posicionaron y, a la cuenta de tres, se descubrieron las cabezas.
Desde la altura, Elise pudo leer el mensaje escrito en el cuero cabelludo de los desconocidos. En ese instante, Ollie se arrodilló con el anillo y las flores, recibiendo un rotundo "sí" ante la mirada incrédula de los turistas que no entendían si era una protesta, una publicidad o, efectivamente, un compromiso.
El video de la hazaña ya superó las 600 mil reproducciones y, como era de esperarse, generó una grieta en las redes sociales. Mientras algunos celebran la creatividad y el humor de la pareja, otros se preguntan si no se les fue la mano con la teatralidad. Lo cierto es que Ollie logró su objetivo: una propuesta que Elise (y el mundo entero) difícilmente pueda olvidar.

