El día a día de los trabajadores del transporte urbano a través de aplicaciones digitales está repleto de anécdotas insólitas, pero existen situaciones incómodas que ponen a prueba los límites de la paciencia. Un chofer se convirtió en el centro de atención de las redes al compartir el desopilante momento que vivió después de finalizar un viaje con dos pasajeras extranjeras.
El episodio quedó registrado con total nitidez gracias a la cámara de seguridad que el conductor tiene instalada en el habitáculo de su automóvil por protección personal. En esta oportunidad, el dispositivo no capturó un hecho delictivo, sino una secuencia olfativa que el protagonista difícilmente pueda olvidar.
En las imágenes iniciales se puede observar el desarrollo de un viaje completamente normal. Dos turistas provenientes de Europa realizaron su itinerario y descendieron del coche de manera pacífica, sin que se registraran discusiones ni momentos tensos. De hecho, el trabajador mantuvo un trato sumamente correcto y profesional con las usuarias hasta el último segundo.
Qué ocurrió
La verdadera procesión iba por dentro y el colapso total llegó apenas las mujeres cerraron las puertas. El conductor avanzó unos pocos metros, detuvo la marcha a un costado del camino y estalló por el ambiente inhabitable que había quedado concentrado en el aire.
Completamente descompuesto, el hombre comenzó a cubrirse la nariz con un trapo, realizó reiterados gestos de náuseas y sufrió varias crisis de tos debido a la intensidad del aroma.
Desesperado por aire limpio, se vio obligado a bajar todas las ventanillas y abrir las puertas de par en par para ventilar el habitáculo. “Vayansé a la verg@”, se le escuchó exclamar con furia antes de bajarse del rodado para recomponerse, dando a entender que las pasajeras sufrían de un severo olor corporal o habían tenido un descuido estomacal.
Como era de esperarse, la filmación acumuló miles de reproducciones en cuestión de pocas horas y abrió un intenso debate en la sección de comentarios de las distintas plataformas virtuales.
Mientras que una gran parte de la audiencia se tomó la catástrofe aromática con muchísimo humor, la inmensa mayoría de los internautas prefirió destacar el enorme temple del conductor para no hacer sentir mal a las clientas durante el traslado. “La cara de sufrimiento lo decía todo”, bromeó un usuario de la red social, al tiempo que otro seguidor reconoció el valor de su conducta: “Se ganó las cinco estrellas y el cielo por la paciencia que tuvo en el viaje”.