No podés. "No leí muy bien el manual": estrenó la freidora de aire y el resultado fue un desastre viral

Franco recibió el electrodoméstico que compró por Internet y quiso usarlo apenas lo sacó de la caja. Sin embargo, lo confundió con un microondas y el error le salió caro.

17 de marzo de 2026 a las 02:01 p. m.
"No leí muy bien el manual": estrenó la freidora de aire y el resultado fue un desastre viral
Usó mal al freidora de aire.

La ansiedad por estrenar un "chiche" nuevo nos puede jugar una mala pasada, y Franco (@francooibarra) lo aprendió de la manera más insólita. El joven, que acababa de recibir su flamante freidora de aire comprada por Internet, decidió que no necesitaba perder tiempo con el manual de instrucciones y pasó directo a la acción. El problema fue que aplicó la lógica equivocada.

Con el entusiasmo a tope, Franco colocó la comida dentro de la canasta, pero cometió un error garrafal: puso un plato de plástico debajo de los alimentos, pensando que el aparato funcionaba con el mismo sistema que un microondas. Lo que no tuvo en cuenta fue que estas freidoras son, básicamente, hornos de convección potente que alcanzan temperaturas altísimas.

Cuando el tiempo de cocción terminó y Franco abrió la bandeja, la comida estaba a punto, pero el plato había desaparecido... o casi. El plástico se había derretido por completo, fundiéndose con la rejilla y el fondo del electrodoméstico en una masa informe.

Lejos de amargarse por haber arruinado el estreno, el joven le sacó una foto al desastre y lo compartió con una frase cargada de ironía: “¡Se me derritió el plato, hermano!”.

La publicación no tardó en explotar y superó el millón de visualizaciones en tiempo récord. Como era de esperarse, la comunidad tuitera no tuvo piedad y le lanzó una catarata de comentarios mezclando humor con mucha acidez. “Qué poca capacidad de sentido común”, disparó un usuario, mientras otro le sugirió con sarcasmo: “¿No querés probar con poner la taza con la cuchara de metal adentro al microondas también?”.

Entre memes y críticas, la historia de Franco sirvió como una advertencia viral para todos los que odian leer las letras chicas. Su freidora de aire pasó de ser la solución para sus cenas a convertirse en un monumento a la distracción que ya recolectó más de 13 mil "me gusta".