Los debates familiares sobre quién es el hijo favorito o a quién se le presta más atención son un clásico absoluto en cualquier hogar argentino. Para terminar con las dudas y saldar la discusión de una vez por todas, dos hermanos decidieron poner a prueba el instinto maternal mediante un ingenioso experimento telefónico que no tardó en volverse tendencia en las plataformas digitales.
El encargado de visibilizar este divertido duelo doméstico fue el usuario @owenpelle_27 a través de su cuenta de Instagram. En la filmación, el joven y su hermana menor documentaron el paso a paso de un reto directo: llamar a su madre en el mismísimo segundo, cortar la comunicación tras el primer tono y esperar en silencio para ver a cuál de los dos le devolvía la llamada en primer lugar.
Antes de accionar las pantallas, la confianza reinaba en ambas partes y las especulaciones no se hicieron esperar. “Me tiene que llamar a mí primero”, sentenció el hermano mayor, apelando a su antigüedad en la familia. Sin embargo, la chica de la casa contrarrestó el argumento de inmediato y aseguró que "no había chance" de que eso ocurriera, ya que su mamá siempre demostraba una mayor preocupación por ella en el día a día.
Con las cartas sobre la mesa, ambos mostraron los dispositivos móviles a la cámara y ejecutaron el plan de forma simultánea. Tras interrumpir el repique de manera abrupta, se sentaron a esperar el veredicto digital en un clima de pura expectativa.
Pocos segundos después, el misterio quedó resuelto cuando el teléfono de la menor comenzó a sonar con la llamada entrante de la mujer. La reacción de los protagonistas fue diametralmente opuesta: mientras la ganadora estalló en una carcajada triunfal, el rostro del joven se transformó por completo, exhibiendo una mueca de profunda decepción y celos fraternales.
Cómo reaccionó
“Cortale”, le exigió el muchacho a su hermana, visiblemente picado por el resultado, mientras reclamaba de forma graciosa que las prioridades debían ser parejas.
Para cerrar el video con broche de oro, el joven decidió comunicarse nuevamente para cuestionar la elección de la madre, recibiendo una respuesta tan sincera como letal que justificó el accionar: “No me atendés, me cortás. A vos después te llamo”, sentenció la adulta, dejando en claro que el historial de atención telefónica también juega su partido.