En la era de la inteligencia artificial y los contenidos de consumo rápido, el aula universitaria se enfrenta a un desafío sin precedentes. Así lo vivió George FN (@george.fn31), un docente español que, tras finalizar una clase con solo seis alumnos presentes, decidió grabar un video que rápidamente se convirtió en tendencia en TikTok.
"He fracasado como profesor", sentenció el hombre, dando inicio a un ejercicio de autocrítica que resonó en miles de colegas alrededor del mundo. Según su visión, el problema radica en la persistencia de un formato que ya no cumple su función: la clase magistral basada únicamente en la lectura de diapositivas de PowerPoint.
El diagnóstico: el aula como somnífero
Para el docente, el mayor error que cometen muchos académicos en la actualidad es intentar enseñar como se hacía a finales del siglo XX. En un contexto donde los estudiantes tienen toda la información a un clic de distancia, la estructura de la clase tradicional se vuelve contraproducente.
"Leer un PowerPoint es, literalmente, un somnífero para los estudiantes", argumentó. Según el profesor, la falta de atención de los jóvenes no es necesariamente un rasgo de rebeldía, sino una consecuencia directa de metodologías que se han quedado obsoletas y que no logran estimular el pensamiento crítico.
El debate se instaló en la red
El posteo del tiktoker generó un aluvión de respuestas que se dividieron principalmente en dos posturas:
La crítica al sistema: Muchos usuarios defendieron al profesor señalando que el problema es estructural. Materias con exceso de contenidos innecesarios, alumnos saturados y una falta total de entrenamiento en habilidades prácticas formarían parte de una cadena que desmotiva tanto a quien enseña como a quien aprende.
La defensa de la oratoria: Por otro lado, no faltaron quienes aclararon que el problema no es el formato en sí, sino el uso que se le da. "Una clase magistral no es leer una presentación", comentaron varios docentes, haciendo hincapié en que la clave reside en la capacidad de conducción del grupo y en fomentar el razonamiento en lugar de la memorización pasiva.
Lo cierto es que el mensaje de George FN funcionó como un espejo para muchos: el desafío actual no es solo transmitir información, sino lograr que el estudiante quiera estar presente en el aula.