Empleo. La despidieron por quejarse del frío en el trabajo y cobrará una impactante indemnización
Un tribunal laboral falló a favor de una trabajadora que fue echada tras reclamar por las bajas temperaturas en el local. La empresa deberá pagarle una suma cuantiosa.
Una empleada de una cafetería ubicada en la ciudad de Londres, Inglaterra, fue despedida luego de solicitar a sus superiores que cerraran la puerta del establecimiento comercial porque tenía frío.
El conflicto laboral derivó en un extenso proceso judicial que recientemente concluyó con un fallo favorable para la trabajadora afectada.
La Justicia británica determinó que la desvinculación fue improcedente y ordenó una importante compensación económica para la damnificada.
El origen del reclamo laboral
El episodio central tuvo lugar durante el año 2024 en una sucursal gastronómica de la capital inglesa.
Leila Ayad, quien se desempeñaba como asistente de tienda en el local desde el año 2023, formalizó una queja ante los encargados del establecimiento.
La trabajadora reclamó porque la gerencia mantenía la puerta del negocio abierta de forma permanente, con el objetivo de atraer más clientes incluso durante el invierno.

A través de un mensaje enviado a un grupo de WhatsApp interno, Ayad explicó que las condiciones en el interior del local eran extremas.
La asistente de tienda detalló que la temperatura en su puesto de trabajo descendía hasta los 12 grados centígrados.
Ante la negativa de encender la calefacción, la empleada indicó que se veía obligada a trabajar con tres capas de ropa y un chaleco térmico.
La represalia de la empresa y el despido
Tras dejar asentado su malestar por las condiciones climáticas del lugar, la empleada no obtuvo una respuesta institucional adecuada a su pedido.
Por el contrario, los directivos de la cafetería tomaron la decisión de reducirle drásticamente sus horarios de trabajo semanales.
Algunos meses después de este primer reclamo, la compañía resolvió desvincularla de manera definitiva, notificándole el despido a través de un correo electrónico.
Para justificar la finalización del contrato laboral, la empresa argumentó presuntos problemas vinculados a la puntualidad, la actitud y el desempeño general de la trabajadora.
El fallo del tribunal y las razones de la condena
Lejos de aceptar las justificaciones esgrimidas por la gerencia, Ayad llevó su situación ante la Justicia.
El tribunal laboral determinó que los argumentos presentados por la firma no eran suficientes ni sólidos para respaldar el despido.
Los magistrados concluyeron que el cese de tareas fue improcedente y basaron su resolución en los siguientes puntos clave:
- El reclamo inicial de la empleada estaba directamente vinculado a preocupaciones genuinas por las condiciones de salud y seguridad laboral.
- La baja temperatura documentada en el local podía afectar de forma negativa el desempeño y el bienestar físico de la trabajadora.
- La empleada utilizó los canales internos correspondientes para comunicar la situación a sus superiores jerárquicos.
- La empresa no brindó una respuesta adecuada ante el planteo ni logró justificar sólidamente las razones del despido.
- Se comprobó una relación directa entre el reclamo y las represalias posteriores, como la quita sistemática de horas.
- La decisión final de despedirla resultó totalmente desproporcionada en relación con el contexto de los hechos analizados.
Compensación económica por despido improcedente
A partir de estos elementos probatorios, el tribunal dictaminó que la desvinculación constituyó una represalia injustificada.
Como consecuencia directa del fallo, la Justicia ordenó a la empresa el pago de una indemnización por un total de 21.533 libras esterlinas a favor de Leila Ayad.
Este monto compensatorio determinado por las autoridades judiciales equivale a más de 20 mil euros, poniendo fin a la disputa legal.

