Infidelidad. Dejó el Netflix abierto en un hotel alojamiento, inventó una mentira y el final fue catastrófico
Un hombre llamado Néstor desató un escándalo de proporciones. Su intento de salvarse involucró a un amigo y terminó de la peor manera.
Una seguidilla de engaños, capturas de pantalla y un remate insólito convirtieron a la historia de un hombre en el nuevo culebrón viral de las redes sociales.
Todo comenzó cuando Néstor asistió a un hotel alojamiento junto a su amante, una joven llamada Flora. El problema surgió días después, cuando su esposa Daniela encendió el televisor del hogar familiar y descubrió que la cuenta de Netflix de su marido figuraba activa en la pantalla del albergue transitorio.
Al verse acorralado, el hombre le mandó un mensaje desesperado a su tercera en discordia: “Daniela se acaba de enterar que le estoy metiendo los cuernos porque me olvidé de cerrar la cuenta de Netflix en la TV del telo al que fuimos”. Ante la crisis, ideó una polémica estrategia y le aseguró a su esposa que le había prestado la contraseña a Martín, un amigo de la infancia.
Lejos de solucionar el problema, la mentira generó un efecto dominó destructivo. Como Martín también era casado, la esposa de Néstor no dudó en llamar a su amiga para alertarla sobre la supuesta escapada nocturna. El engañado estalló de furia: “Se me acaba de pudrir todo con Martín, Daniela le contó todo a la mujer, vino acá y casi me tira la puerta abajo”, le relató Néstor a su amante.
Al ver que la situación no daba para más, Flora le aconsejó que asumiera la culpa: “Decile la verdad y sacate ese peso de encima, de esta salimos juntos”. Horas más tarde, el infiel confirmó el desenlace de su matrimonio: “Ya está, nos vamos a divorciar. Me estoy yendo ahora con unas cosas”.
Cómo terminó la historia
Sin embargo, la alegría de la amante duró apenas unos minutos. Néstor le aclaró que se marchaba de la casa porque la propiedad pertenecía a sus suegros, le mostró fotos de su auto completamente destrozado por los ataques de su ex y confesó que no le quedaba un solo peso en la billetera.
El giro definitivo de la novela llegó cuando el hombre, completamente quebrado, le propuso una alternativa a su compañera de andanzas: “Me quedé con lo más importante y se me ocurrió algo... ¿qué te parece si me voy a tu casa a vivir con vos?”. Al registrar que su pareja venía con las manos vacías y las valijas hechas, Flora decidió clavarle el visto y bloquearlo para siempre, dejándolo sin esposa, sin amante y sin techo.


