Un día de diversión y magia en las instalaciones de Disneyland en California se transformó en una experiencia frustrante y viral para una creadora de contenido argentina. La joven utilizó sus perfiles virtuales para relatar la insólita secuencia que vivió al intentar disfrutar de un postre y descubrir, tras el primer bocado, que había comprado un objeto completamente de juguete.
La protagonista de este increíble fiasco es la tiktoker @agus.ari.gomez, quien paseaba por el parque Disney California Adventure cuando se sintió atraída por la estética de un colorido comercio llamado Kawaii Slime Company, ubicado en una zona rodeada de puestos gastronómicos tradicionales.
Según explicó la joven en su video, la ambientación del lugar estaba perfectamente diseñada para engañar a cualquier visitante desprevenido. “Te servían el helado con cuchara, con guante. Te lo vendían en scoops (bochas). Había toppings y vieron cómo estaba presentado el local”, detalló indignada sobre la puesta en escena de la marca, que emulaba el funcionamiento de una heladería real.
Qué decidió
Tentada por la propuesta, la turista eligió una supuesta bocha con sabor a algodón de azúcar, le sumó gomitas y chips de chocolate, y abonó una suma total de 15 dólares en la caja. Con el vaso en la mano, ella y su pareja se dirigieron hacia la fila de una de las atracciones mecánicas para degustar el dulce, pero el primer intento de consumo terminó en un doloroso blooper.
“Me la di en la boca y no se podía morder. Era duro. Agarro el chip de chocolate y es tipo, esto no es chocolate. Era todo de plástico”, rememoró la joven sobre el instante en que se percató de que la vistosa crema era en realidad una masa de slime industrial. Al inspeccionar minuciosamente el envase de cartón, la pareja encontró una pequeña inscripción que aclaraba la verdad: "Not edible" (No comestible).
La creadora de contenido estalló de furia contra el establecimiento debido a la falta de señalización clara y la complicidad de los trabajadores que despachaban el material como si fuera alimento. “Che, pero me estafaron de arriba de un puente”, protestó con vehemencia en su descargo, aclarando además que se trataba de una firma concesionaria ajena a la corporación Disney.
“Realmente cuanto más lo pienso, más me enojo. Siento que hasta roza lo ilegal. Como que no te pueden mostrar un local puesto como si fuese una heladería que en ningún lado aclare que no es comestible”, sentenció la tiktoker con el objetivo de alertar a otros viajeros de la comunidad y evitar que gasten una fortuna en un producto de utilería.