La locura por la Selección Argentina en pleno Mundial 2026 moviliza a millones de hinchas que buscan lucir los colores albicelestes en cada rincón del planeta. Sin embargo, la prisa por conseguir la indumentaria oficial o el fanatismo extremo pueden jugar una mala pasada. Esto fue exactamente lo que le ocurrió al reconocido conductor Diego Poggi, quien se convirtió en el protagonista del blooper más divertido de las redes sociales tras el debut del conjunto nacional.
Luego del esperado triunfo del equipo dirigido por Lionel Scaloni ante Argelia, el periodista decidió compartir su alegría con la comunidad digital. A través de su cuenta de TikTok, Poggi subió un video mostrando con orgullo la flamante camiseta que había adquirido en Miami para alentar al equipo en las siguientes instancias del certamen. Lo que no imaginaba era que sus propios compañeros de viaje romperían la ilusión en cuestión de segundos.
"Me acaban de avisar que tengo una camiseta de handball o de vóley", confesó el influencer entre risas frente a la cámara, visiblemente tentado por la situación. En medio del living, sus amigos y colegas le hicieron notar un detalle letal que al conductor se le había pasado por alto: el escudo de la prenda no tenía nada que ver con la Asociación del Fútbol Argentino, sino que lucía un logotipo con una pelota de handball.
"¿Por qué no me avisaron antes?", reclamó con picardía a su entorno en la filmación, la cual no tardó en expandirse por los algoritmos de la aplicación china, superando las 50 mil reproducciones en un puñado de horas. En su defensa, el comunicador alegó que simplemente vio los bastones celestes y blancos y asumió que se trataba de casacas de fútbol tradicionales.
Para aclarar el misterio y llevar tranquilidad a sus fieles seguidores, Poggi utilizó sus historias de Instagram horas más tarde para revelar el verdadero origen de la confusión. Según detalló, realizó la compra a través de una tienda online extranjera que promocionaba remeras de "soccer" inspiradas en países como Argentina, Brasil y Canadá, pero que en realidad utilizaba plantillas de otras disciplinas deportivas.
Lejos de criticarlo, la marea de internautas argentinos se tomó el desliz con total filosofía y respaldó al conductor con el ingenio que caracteriza a la tribuna local.
La caja de comentarios se inundó de mensajes de consuelo y comparaciones desopilantes: "Qué importa que sea de handball, es de Argentina y los colores se defienden igual", le escribió una usuaria, mientras que otra recordó un antecedente famoso del espectáculo: "Lizy Tagliani una vez le compró a su hijo el conjunto de Racing pensando que era de la Selección. Puede fallar, Diego, lo importante es alentar".