La cebolla es, sin lugar a dudas, la base indiscutida de casi cualquier receta en la cocina argentina. Sin embargo, la mayoría de las personas se limita a picarla de forma automática sin saber que la dirección del cuchillo puede transformar por completo el resultado final del plato. Un reconocido cocinero trasandino se convirtió en tendencia en las redes sociales al desglosar la física y la química que se esconden detrás de este ingrediente tan noble.
El encargado de brindar esta clase magistral de gastronomía fue Chris Carpentier. A través de un video corto en su perfil de TikTok, el chef chileno captó la atención de los usuarios con una premisa clara: “Muchos hablan de los cortes de la cebolla, pero pocos hablan de cómo influye un corte al minuto de usar una cebolla”, arrancó explicando mientras mostraba el producto frente a la cámara.
Acto seguido, el especialista pasó a detallar la fisonomía del vegetal para fundamentar su técnica. “Hacia este lado van sus líneas, miren, ¿ven? Van viendo. Si yo corto una cebolla así o así, primera diferencia: vamos a cortar siempre la cebolla de un extremo de la cebolla al otro extremo de acá. ¡Pin! Listo”, ilustró de manera didáctica para introducir el concepto.
El secreto de la cebolla
El secreto, según reveló el cocinero, radica en la estructura celular del alimento. “Recuerden que la cebolla tiene sus células alineadas longitudinalmente de esta forma... A lo largo respetas esa alineación, tienes menos ruptura y menos ardor picante. Y por este lado, a lo ancho, rompes esas células y tienes mayor liberación de compuestos, lo que te da un sabor mucho más fuerte”, detalló de forma científica para concientizar sobre el uso del filo.
Para finalizar la grabación, Carpentier aplicó toda esta teoría en un ejemplo práctico que suele ser el dolor de cabeza de muchos cocineros hogareños: lograr un dorado perfecto sin que el vegetal se desarme o quede pastoso.
“En definitiva, por ejemplo, para caramelizar, el corte longitudinal es mucho más fácil. ¿Por qué? Si respetas la fibra, la cebolla no se rompe, tienes menos liberación de agua —o sea, no se sancocha—, se carameliza más rápido y no se hierve. A mayor superficie, lográs un mejor efecto Maillard“, concluyó el experto, haciendo alusión a la famosa reacción química que le otorga ese color marrón y sabor dulce tan codiciado a las comidas.
Como era de esperarse, la publicación no tardó en expandirse por la plataforma china, sumando miles de reproducciones y despertando el asombro de los amantes de la cocina, quienes agradecieron el dato técnico para mejorar sus preparaciones diarias y, de paso, evitar derramar tantas lágrimas frente a la tabla de picar.