Polémica. Es argentino, viaja a pie al mundial mientras su novia está embarazada y rompió en llanto: qué le pasó
Alejo Ciganotto, el fanático de Racing que camina hacia EE.UU., se volvió viral tras un dramático video donde confesó ataques de pánico. Los usuarios lo liquidaron por seguir su travesía mientras su novia está embarazada, pero un reencuentro cambió todo.
La delgada línea entre la pasión y la responsabilidad familiar puso a Alejo Ciganotto en el ojo de la tormenta. El joven, conocido por seguir a la Academia a dedo por todo el continente, inició una odisea extrema: llegar caminando a Estados Unidos para ver el último Mundial de Messi. Sin embargo, lo que empezó como un sueño se transformó en una pesadilla mediática cuando se supo que su pareja está esperando un hijo.
Tras días de recibir una catarata de mensajes negativos, Alejo rompió el silencio en Instagram con un video que conmovió a sus seguidores. "No voy a terminar el viaje porque la estoy pasando muy mal, tuve varios ataques de ansiedad y de pánico", relató entre lágrimas, anunciando que pegaba la vuelta a la Argentina para acompañar a su mujer.
El conflicto central que desató la furia de los internautas fue su ausencia durante el embarazo. "Yo me pierdo acompañarla a las clínicas, me pierdo ver el crecimiento de la panza", reconoció el hincha, visiblemente quebrado por la culpa y el peso de las críticas. Según explicó, el viaje estaba planeado mucho antes de la noticia del bebé y contaba con el apoyo total de su novia, quien se encuentra contenida por su familia en Brasil.
El giro en la historia
Pero la historia dio un giro inesperado en plena Bolivia. Tras anunciar su renuncia, una ola de mensajes de aliento y una visita sorpresa de su propia novia al hotel donde se alojaba en Sucre le devolvieron las fuerzas. El dulce reencuentro fue registrado en sus historias, donde Alejo confirmó que el "operativo Mundial" sigue en pie.
"Se los juro por lo que más quiera que voy a llegar a Estados Unidos por mi hijo, mi mujer y toda la gente que me banca", sentenció, dejando atrás el llanto para retomar la caminata. Ahora, el hincha se enfrenta al desafío más grande: llegar a la meta mientras lidia con la distancia y el juicio constante de las redes.

