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Video. Como en Los Supersónicos: así es KAI, el robot humanoide chino diseñado para ayudar en tareas domésticas

La startup Kinetix AI presentó un androide orientado a tareas domésticas y asistencia personal. El modelo incorpora piel háptica, más de 100 grados de libertad y un sistema de inteligencia artificial entrenado con miles de horas de movimientos humanos reales.

13 de mayo de 2026, 17:01

La empresa china Kinetix AI presentó oficialmente a KAI, un robot humanoide diseñado para funcionar como asistente doméstico y que busca destacarse por su capacidad de movimiento, sensibilidad táctil e integración de inteligencia artificial.

El modelo fue presentado el 26 de abril en Shenzhen y comenzará su producción masiva hacia finales de 2026, según informó la compañía.

KAI fue desarrollado por una startup fundada por exintegrantes del equipo de investigación y desarrollo de XPENG, quienes anteriormente habían trabajado en el robot humanoide Iron.

KAI, el robot humanoide chino diseñado para ayudar en tareas domésticas

Un robot pensado para imitar movimientos humanos

KAI mide 1,73 metros, pesa 70 kilos y posee 115 grados de libertad en todo el cuerpo, una cifra superior a la de otros robots humanoides conocidos como Optimus de Tesla o Atlas de Boston Dynamics.

Uno de los aspectos más destacados son sus manos, que cuentan con 36 grados de libertad cada una.

El sistema combina articulaciones activas para movimientos precisos y componentes pasivos que funcionan como amortiguadores mecánicos para adaptarse a objetos y absorber impactos.

Según la compañía, esa estructura le permite realizar desde tareas domésticas cotidianas hasta acciones de alta precisión, como enhebrar una aguja.

Además, el robot puede cargar hasta 20 kilos y desplazarse a una velocidad de 5 kilómetros por hora.

La “piel” que puede sentir el tacto

Otra de las principales innovaciones de KAI es su piel sintética háptica, que cubre más del 80% del cuerpo.

El sistema incorpora 18 mil puntos de detección sensorial capaces de percibir fuerzas extremadamente leves, de apenas 0,1 Newtons, equivalente a unos 10 gramos.

Esa sensibilidad permite que el robot ajuste automáticamente la presión de agarre para manipular objetos frágiles o detectar pequeños contactos físicos.

La compañía asegura que el sistema busca acercar el comportamiento del robot a la percepción táctil humana.

Cómo aprende el robot

El funcionamiento del humanoide está basado en un sistema llamado KAI World Model, una arquitectura que combina visión artificial, lenguaje, tacto, movimiento y reconocimiento emocional.

El sistema trabaja mediante tres módulos: uno de percepción, otro de generación de movimientos y un tercero encargado de verificar si las acciones son seguras antes de ejecutarlas.

Para entrenar la inteligencia artificial, Kinetix AI utilizó más de 10 milhoras de datos obtenidos de experiencias humanas reales.

La información fue recolectada mediante un dispositivo wearable llamado KAI Halo, una especie de diadema equipada con ocho cámaras que operadores humanos utilizan mientras realizan actividades cotidianas.

Según la empresa, eso permite que el robot aprenda movimientos más naturales y adaptados a entornos domésticos reales.

Batería, autonomía y precio

KAI también incorpora baterías de estado semisólido, una tecnología que promete mayor densidad energética, cargas más rápidas y menor riesgo de sobrecalentamiento frente a las baterías tradicionales de ion-litio.

El robot cuenta con una batería de 1,7 kWh y una autonomía estimada de entre tres y cuatro horas de uso activo.

Kinetix AI apunta especialmente al mercado de servicios y asistencia doméstica, más que al uso industrial pesado.

La empresa estima que el precio inicial del robot estará por debajo de los U$S 40 mil, un valor con el que busca competir con otros humanoides comerciales y acercar este tipo de tecnología al mercado de consumo masivo.