Advertencia. Qué pasa cuando los niños empiezan a tratar a la inteligencia artificial como si fuera un amigo

Un estudio publicado en la revista Pediatrics alerta que muchos menores usan chatbots como compañía. Los especialistas insisten en que la IA debe entenderse como una herramienta y no como sustituto de las relaciones humanas.

10 de marzo de 2026 a las 03:42 p. m.
Qué pasa cuando los niños empiezan a tratar a la inteligencia artificial como si fuera un amigo
El uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, capaz de producir texto, imágenes y video a la carta, creció exponencialmente en los últimos años.

El uso de inteligencia artificial generativa entre niños y adolescentes crece rápidamente, pero especialistas en salud infantil advierten que esta tecnología puede generar nuevas preocupaciones en el desarrollo social de los menores.

Un estudio reciente citado por investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP) reveló que el 72% de los adolescentes en Estados Unidos utilizó chatbots de inteligencia artificial (IA) como forma de compañía durante 2025.

Los resultados forman parte de una revisión publicada en la revista científica Pediatrics, donde pediatras analizaron los posibles beneficios y riesgos del uso de esta tecnología según la edad.

Cuando la IA deja de ser herramienta

El uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, capaz de producir texto, imágenes y video a la carta, creció exponencialmente en los últimos años.
El uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, capaz de producir texto, imágenes y video a la carta, creció exponencialmente en los últimos años. ((Unsplash))

Los especialistas advierten que uno de los principales riesgos aparece cuando los niños comienzan a percibir a los chatbots como si fueran compañeros reales.

“Es fundamental enfatizar que la IA es una herramienta, no un compañero”, explicó Robert Grundmeier, jefe de la Sección de Informática y director interino de investigación informática del Departamento de Informática Biomédica y de la Salud del CHOP.

Según el experto, los niños más pequeños pueden tener dificultades para diferenciar entre una conversación con una persona y una interacción con inteligencia artificial.

Esto puede llevar a que desarrollen modelos equivocados sobre las relaciones sociales.

Qué ocurre en la primera infancia

En los niños de entre 0 y 5 años, los investigadores detectaron que las herramientas de IA pueden ofrecer beneficios educativos.

Entre ellos se destacan las narraciones interactivas o cuentos generados por inteligencia artificial, que pueden estimular el desarrollo del lenguaje y ampliar el vocabulario.

Sin embargo, los especialistas remarcan que a esa edad la interacción humana debe ser prioritaria.

Por eso recomiendan que los padres acompañen a los niños cuando utilizan estas herramientas y conversen con ellos sobre el contenido generado por la IA.

El impacto en la etapa escolar

En la llamada infancia media, entre los 6 y los 11 años, la inteligencia artificial puede utilizarse como apoyo para el aprendizaje.

Las plataformas de IA generativa permiten crear experiencias educativas personalizadas, ayudar con tareas escolares o estimular la creatividad mediante escritura y arte digital.

Pero los investigadores advierten que los niños de esta edad todavía tienen dificultades para identificar información incorrecta o inventada por la IA.

Además, existe el riesgo de que recurran a estas herramientas para resolver tareas sin desarrollar pensamiento crítico.

Adolescencia: compañía digital y salud mental

El uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, capaz de producir texto, imágenes y video a la carta, creció exponencialmente en los últimos años.
El uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, capaz de producir texto, imágenes y video a la carta, creció exponencialmente en los últimos años. ((Unsplash))

El estudio también analizó el uso de chatbots en adolescentes, un grupo que utiliza con mayor frecuencia estas tecnologías.

En algunos casos, la inteligencia artificial puede ayudar a mejorar habilidades digitales o colaborar en la búsqueda de información educativa, como la elección de carreras universitarias.

Sin embargo, los especialistas alertan que el uso excesivo puede reducir las interacciones sociales presenciales.

Además, señalaron que algunos sistemas de IA todavía carecen de filtros adecuados para responder preguntas relacionadas con salud mental o situaciones de crisis.

El rol de padres y educadores

Los autores del estudio sostienen que el desafío actual es acompañar la integración de estas tecnologías en la vida cotidiana de los niños.

Para eso recomiendan supervisión, diálogo y educación digital dentro del hogar.

“Los padres, pediatras y legisladores tienen la responsabilidad de definir cómo se integran las tecnologías de IA en la vida de los niños”, afirmó Alexander Fiks, pediatra y director del centro Clinical Futures del CHOP.

Según los investigadores, la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para el aprendizaje, pero no debe reemplazar la interacción humana ni el desarrollo social de los menores.