California. Elon Musk perdió su batalla judicial contra OpenAI y su CEO, Sam Altman: presentó su demanda demasiado tarde
Musk, cofundador de la compañía creadora de ChatGPT, acusaba a su exsocio de incumplir el supuesto compromiso original de operar como una organización sin fines de lucro orientada al beneficio de la humanidad.
Un jurado de California rechazó este lunes la demanda presentada por Elon Musk contra OpenAI y su CEO, Sam Altman, al considerar que el empresario esperó demasiado tiempo para iniciar acciones legales.
El veredicto fue unánime y cerró, al menos por ahora, uno de los enfrentamientos más mediáticos de la industria tecnológica vinculados al desarrollo de inteligencia artificial.
Qué reclamaba Musk contra OpenAI
Musk acusaba a Altman de incumplir el supuesto compromiso original de OpenAI de operar como una organización sin fines de lucro orientada al beneficio de la humanidad.
Según el empresario, aportó unos U$S 38 millones durante los primeros años de la compañía y luego fue engañado cuando OpenAI avanzó hacia un modelo comercial con fines de lucro tras el éxito de ChatGPT.
Además, Musk sostuvo que Microsoft colaboró con OpenAI en esa transición empresarial.
Sin embargo, el jurado determinó que las acusaciones fueron presentadas fuera del plazo legal permitido, por lo que no llegó siquiera a analizar el fondo del caso.
Un juicio marcado por la pelea entre Musk y Altman
El proceso judicial se extendió durante tres semanas e incluyó testimonios de figuras clave del sector tecnológico, entre ellas el CEO de Microsoft, Satya Nadella.
Los jurados revisaron correos internos y documentación vinculada a la fundación de OpenAI, creada en 2015 por Musk, Altman y otros referentes tecnológicos.
Durante el juicio, Musk aseguró que “no está bien robar una organización benéfica” y advirtió que permitir ese tipo de prácticas destruiría “la base de las donaciones caritativas”.
Altman, por su parte, declaró que Musk no solo conocía la idea de convertir OpenAI en una empresa comercial, sino que incluso había intentado tomar el control total de la organización.
Según relató el CEO de OpenAI, en una conversación sus socios llegaron a preguntarle a Musk qué ocurriría con la empresa si él muriera.
“Dijo algo como: ‘Tal vez debería pasar a mis hijos’”, recordó Altman ante el tribunal.
Musk prometió apelar el fallo
Pocas horas después del veredicto, Musk cuestionó públicamente la decisión en su red social X y afirmó que apelará la resolución.
Regarding the OpenAI case, the judge & jury never actually ruled on the merits of the case, just on a calendar technicality.
— Elon Musk (@elonmusk) May 18, 2026
There is no question to anyone following the case in detail that Altman & Brockman did in fact enrich themselves by stealing a charity. The only question…
El empresario sostuvo que el jurado no analizó “el mérito del caso” y calificó el resultado como una “cuestión técnica de calendario”.
En otra publicación, que luego eliminó, acusó al juez de ser un “activista terrible” y aseguró que el fallo crea “una licencia libre para saquear organizaciones benéficas”.
Desde OpenAI celebraron el resultado judicial.
“El veredicto es una enorme victoria”, afirmó Sam Singer, vocero de la compañía, quien acusó a Musk de intentar “frenar a un competidor”.
El abogado de OpenAI, William Savitt, aseguró además que la demanda “no tiene relación con la realidad” y sostuvo que el jurado concluyó que Musk mintió sobre los orígenes de la empresa.
Una disputa que sigue abierta
Aunque Musk anunció que apelará el fallo, expertos legales señalaron que revertir una decisión de jurado basada en hechos concretos suele ser muy difícil en tribunales superiores.
La disputa refleja además el deterioro de la relación entre Musk y Altman desde la salida del empresario de OpenAI en 2018 y el crecimiento explosivo de ChatGPT en los últimos años.
Para varios analistas, el enfrentamiento terminó convirtiéndose en una batalla pública entre dos de las figuras más influyentes de la industria tecnológica global.


