El sitio de trampas Ashley Madison tenía suscriptores hasta en la Casa Blanca
Habría también 150 argentinos "escrachados", en la lista de usuarios publicada luego del hackeo al servicio de citas extramatrimoniales.
Cientos de empleados del gobierno de Estados Unidos -algunos de ellos con puestos en la Casa Blanca, el Congreso federal y agencias judiciales- usaron conexiones de internet en sus oficinas para tener acceso y pagar cuotas de membresía en el portal de citas para infieles Ashley Madison, de acuerdo con un análisis de The Associated Press sobre los datos obtenidos por hackers.
La investigación de la AP halló que entre los suscriptores hay al menos dos fiscales federales asistentes; un administrador de tecnología de la información de la oficina ejecutiva del presidente; un jefe de división, un investigador y un abogado del Departamento de Justicia; un hacker al servicio del gobierno en el Departamento de Seguridad Nacional y otro empleado de ese ministerio quien dijo trabajar en un equipo de respuesta contraterrorista.
Pocos de ellos pagaron por sus servicios con sus cuentas de correo electrónico del gobierno; pero la AP rastreó sus conexiones de internet del gobierno -guardadas en bitácora por el sitio web durante cinco años- y revisó sus transacciones de tarjeta de crédito para identificarlos.
Entre ellos hay empleados de más de dos decenas de agencias del gobierno del presidente Barack Obama, incluidos los departamentos de Estado, Defensa, Energía, Tesoro, Transporte y Seguridad Nacional. Otros suscriptores provenían de redes informáticas de la Cámara de Representantes o del Senado.
Según publica Clarin.com, Argentina no es la excepción en el escándalo: en nuestro país se conoció que la lista tiene 148 personas registradas con dominios que pertenecen a ministerios, gobernaciones provinciales y entes nacionales. Hay del gobierno de Mendoza (es el que más tiene, 16), el Ministerio de Economía (9), el Gobierno de la Ciudad (7) y también de la AFIP, la ANSES, el INCAA.
La AP no menciona por su nombre a los suscriptores empleados del gobierno de Estados Unidos que encontró porque no son funcionarios elegidos por votación ni están acusados de un delito.
Algunos empleados del Departamento de Justicia al parecer utilizaron tarjetas de crédito prepagadas para ayudarse a preservar su anonimato, pero se conectaron al servicio desde computadoras de su oficina.
El análisis de la AP encontró además cientos de transacciones asociadas a redes del Departamento de Defensa, ya sea en el Pentágono o de conexiones de servicios armados en otro lado. El secretario de Defensa Ash Carter confirmó que el Pentágono está examinando la lista de personas que utilizaron direcciones de correo electrónico de las fuerzas armadas. El adulterio puede ser un delito penal según el código de justicia militar.
Un portavoz de la Casa Blanca dijo el jueves que no podía comentar de inmediato sobre el asunto. El administrador de tecnología de la información de la Casa Blanca no respondió mensajes enviados por correo electrónico.

