Según expertos. Por qué no se deben rechazar las llamadas de spam
Cortar una comunicación sospechosa parece la defensa más lógica, pero los especialistas advierten que este gesto valida tu número ante sistemas automatizados.
A esta altura, el acto de cortar una llamada de un número desconocido o identificado como spam es en un reflejo casi instintivo para los usuarios de telefonía móvil. Sin embargo, lo que parece una maniobra de defensa rápida para evitar molestias puede, en realidad, estar alimentando el problema que se intenta combatir.
Expertos en ciberseguridad advierten que presionar el botón de "rechazar" envía una señal clara a los sistemas automáticos: confirma que el número está activo y que hay una persona real del otro lado interactuando con el dispositivo.
El motivo por el que nunca tenés que rechazar una llamada spam
Las campañas modernas de spam y las estafas telefónicas ya no dependen de individuos marcando números manualmente. En su lugar, utilizan marcadores automáticos capaces de probar miles de líneas simultáneamente, registrando cada señal técnica que recibe el sistema. Para este software, no es lo mismo que una llamada se pierda porque nadie atendió a que el usuario decida colgar rápidamente.
Cuando se aprieta “rechazar”, el celular responde con una señal que equivale a una interacción confirmada. Esta pequeña diferencia es suficiente para que el número sea etiquetado como "válido" o "vivo", lo que incrementa su valor en las bases de datos que luego circulan entre call centers comerciales o redes dedicadas al fraude.

Por este motivo, muchos usuarios sienten que, tras rechazar una llamada, la frecuencia del acoso telefónico aumenta inexplicablemente. Ante una llamada sospechosa, la recomendación de los especialistas es la no interacción total. Lo más efectivo en el momento es dejar que el teléfono suene hasta que la llamada termine por sí sola, evitando validar la línea ante el marcador automático.
Asimismo, no se recomienda devolver llamadas a números desconocidos para "probar suerte" o presionar teclas ante mensajes grabados que prometen darnos de baja de una lista, ya que esto solo confirma la actividad y nos introduce en flujos automatizados más complejos. Como complemento, el uso de filtros nativos del sistema operativo y aplicaciones antispam puede ayudar a reducir las interrupciones.
Un error común es responder con un “sí” automático, una palabra que puede ser grabada y utilizada posteriormente para fingir consentimientos en estafas. Lo ideal es utilizar frases neutras como “dígame” y finalizar la comunicación si el guion resulta sospechoso. De igual manera, discutir o insultar al interlocutor solo confirma la validez de la línea y empeora la situación.
En Argentina, los usuarios pueden inscribir sus líneas en el Registro Nacional No Llame (Aaip) para ser excluidos de listas publicitarias. Si las llamadas persisten después de 30 días de la inscripción, es posible realizar la denuncia formal a través del sitio web oficial o llamando al 146.



