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Hay que anticiparse a la bronquiolitis

No relajarse. Vacunarse contra la gripe no implica estar inmunizado contra todas las infecciones respiratorias. No hay que abandonar las medidas de higiene, la mejor forma de protegerse y proteger a los más pequeños.

14 de junio de 2013 a las 12:03 a. m.
Alejandra Beresovsky ([email protected])
Hay que anticiparse a la bronquiolitis
Consulta precoz. Del primero al tercer día, el niño que cursa una bronquiolitis puede tener una fiebre muy leve; no hay que dejar que suba.

Vacunarse contra la gripe A no debe hacer bajar la guardia en esta época del año, sobre todo si hay bebés en la casa. "No hay que pensar que la vacuna contra la influenza inmuniza contra todas las infecciones respiratorias", advierte Héctor Pedicino, de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP, filial Córdoba). Una de las afecciones que hay que tener presente es la que involucra a los más pequeños. La bronquiolitis es una infección respiratoria causada por virus que produce la inflamación de los bronquiolos –las pequeñas vías aéreas en las que se dividen los bronquios– y que afectan a los niños más pequeños (lactantes menores de dos años) y se expresa con diferentes grados de dificultad para respirar. No se puede prevenir con vacuna, sino con hábitos higiénicos y suele ocasionar el 30 por ciento de las internaciones pediátricas en los centros sanitarios cuando arrecia el frío. Alberto D. Aird, vicepresidente del Séptimo Congreso de Infectología Pediátrica que se realizará el año próximo en mayo, infectólogo pediatra del Hospital Infantil Municipal y miembro del comité local de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría, recordó que el lavado de manos "sigue siendo el arma número uno", contra los virus que ocasionan la bronquiolitis (el más frecuente es el sincicial respiratorio o VSR). La alimentación basada en lactancia materna es otra herramienta insustituible. "La mamá produce anticuerpos de las enfermedades que ha tenido y hasta de las que está teniendo", explica Pedicino, secretario del Comité de Lactancia de la Sociedad Argentina de Pediatría. "Es por eso que cuando la madre tiene una enfermedad respiratoria, siempre que no sea grave como la tuberculosis, no debe dejar de amamantar, aunque debe usar barbijo", aclaró. Sucede que –graficó– por las vías respiratorias elimina gérmenes, pero por la leche, defensas. Libre de humo. Es muy importante que la casa esté libre de humo, porque el tabaco es inflamatorio. Los bronquios están cubiertos por pequeños vellos, llamados "cilios", que con el frío y el humo se inmovilizan, lo que facilita la entrada de virus y aumenta las secreciones. Una bronquiolitis puede complicarse y derivar en bronquitis o neumonía. Es por eso, destacó Aird, que hay que realizar una consulta precoz con el médico ante la presencia de fiebre.Además del humo del cigarrillo, en los hogares hay que impedir el denominado "efecto incubadora", que se produce al no airear y al calefaccionar en exceso. "La temperatura debe ser agradable, pero uno no debe sentir que lo invade el calor cuando entra a un ambiente calefaccionado", dice Aird. Las visitas a los bebés están muy bien, pero tampoco es recomendable la aglomeración, ilustró el infectólogo del Hospital Infantil.

70 por ciento de las bronquiolitis son causadas por el virus denominado "virus sincicial respiratorio" o VSR, por su sigla. No hay vacuna.