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La gomaespuma del sapo Pepe

Con sus dos añitos recién cumplidos, Emilia canta a la perfección la canción del sapo Pepe e identifica esos ojos enormes y su color verde en cualquier imagen o video del sitio de la plataforma YouTube.

23 de enero de 2013 a las 12:02 a. m.
La gomaespuma del sapo Pepe

Con sus dos añitos recién cumplidos, Emilia canta a la perfección la canción del sapo Pepe e identifica esos ojos enormes y su color verde en cualquier imagen o video del sitio de la plataforma YouTube. El día que su papá llegó a casa con un sombrero de gomaespuma de su sapo favorito, Emilia estaba feliz y corría de un lado a otro de la casa coqueteando con su regalo.Después de un rato, y de tanto jugar, el sombrero comenzó a desarmarse hasta convertirse en pedazos de gomaespuma que Emilia diseminó por todo el living de su casa. ¿Quién iba a pensar que uno de esos pedazos iba a terminar en su pequeña nariz?Las sospechas comenzaron más de una semana después, cuando los mocos que Emilia había tenido a causa de un resfrío regresaron, y esta vez con olor. "Había estado varios días en casa y ya estaba mucho mejor. Uno o dos días después de que estuvo jugando con el sombrero de gomaespuma, volvió a tener mocos. Además, respiraba por la boca y empezó a tener olor en la nariz. La llevé a ver a su pediatra, quien recetó otro medicamento. Nunca se nos ocurrió que podría ser otra cosa", cuenta Carolina Cerruti, su mamá.Días después, los mocos seguían y el olor era más fuerte. Así, el abuelo de Emilia, que es médico, se le ocurrió que tal vez la niña se habría introducido algo en la nariz que le podría estar generando el problema. Esa noche, su papá, que también es médico, miró la nariz y vio que hacia el final de uno de los orificios había algo blanco, que parecía un moco grande. Lo sacó con una pincita y se dio con la sorpresa de que era un pedazo de gomaespuma de aquel sombrero del sapo Pepe, que estaba casi encapsulado en la nariz de Emilia."Era muy grande y tenía un olor horrible. No sabemos en qué momento se lo introdujo en la nariz. Cuando le preguntamos si se acuerda, dice que se lo puso solita", cuenta Carolina. Emilia, en tanto, sonríe ante el recuerdo de aquella anécdota, y dice que cuando su papá le sacó el pedazo de gomaespuma, ella lloró "un poquito". "Ahora estoy más atenta, porque está en una etapa de exploración constante y quiere probar todo. Como sabe que aquella experiencia nos preocupó, cuando quiere llamar la atención, hace bolitas de papel, o de lo que sea, y nos dice que se las va a poner en la nariz. Claro que después no lo hace, porque ella también se asustó mucho", finalizó Carolina.