Exquisita acidez
La frutilla es una exquisita fruta de color rojo radiante, pequeña, rugosa y también conocida como “fresa”.
Es una exquisita fruta de color rojo radiante, pequeña, rugosa y también conocida como “fresa”. A la hora de elegirlas, hay que asegurarse de que sean gruesas, brillantes y de apariencia fresca, ya que son muy delicadas. Contienen vitamina C, E, provitamina A, folatos, potasio y fibra, que mejora el tránsito intestinal. Los flavonoides, antioxidantes naturales, le dan su intenso color.
Es una muy buena fuente de vitamina C, a la que se une el ácido cítrico, que potencia su actividad antioxidante. Es ideal para prevenir resfríos, interviene en la cicatrización, mejora la piel con celulitis y la fragilidad capilar (ver infografía).
Es una fuente de ácido málico, lo que la convierte en un alimento útil para personas que sufren de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica, o en casos de metabolismo lento.
Ayuda también a regular los niveles de colesterol en sangre, ya que el alto contenido de ácido ascórbico, de pectina y lecitina, la convierte en un perfecto regulador al ayudar a mejorar la circulación sanguínea y evitar posibles enfermedades del sistema circulatorio y del corazón.
Aporta muy pocas calorías, por lo que puede incluirse con ventajas en cualquier dieta de adelgazamiento.
Actúa como un potente depurativo, al ayudar a eliminar toxinas y evitar la acumulación de líquidos. No es recomendable su consumo en pacientes con diverticulosis y diverticulitis, por su contenido de semillas, y en alergias, ya que es uno de los alimentos asociados con reacciones. Es deliciosa y fresca en licuados, jugos y repostería. ¡Hasta el miércoles!

