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Esos raros gustos infantiles

Experimentación. Los niños se llevan a la boca y hasta comen objetos o sustancias no alimenticias. Hay que extremar los cuidados para evitar complicaciones graves.

07 de agosto de 2013 a las 12:01 a. m.
Valia Yankilevich
Esos raros gustos infantiles

Aunque el que lo viva se sienta extraño, en cuanto lo comenta, advierte que es más común de lo que parece: a los chicos, en su primera infancia, los seduce llevarse a la boca cosas extrañas y hasta comerlas. Será por experimentar gustos nuevos, porque los sabores fuertes les llaman la atención o simplemente por curiosidad, pero cosas insólitas pasan a formar parte del inexperto paladar infantil.

“Mientras el bebé gatea o camina encuentra cosas a su alrededor que le parecen llamativas y hasta provocativas, como tierra, barro, pintura, papel, tiza, madera, plastilina, arena, jabón, plantas, etc. Al estar en su etapa oral de desarrollo psicológico, lo habitual es que tienda a explorar sus características, llevándose a la boca o aún comiendo esas sustancias no alimenticias”, explica Mario Polacov, miembro del Comité de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Argentina de Pediatría Filial Córdoba. “También puede pasar que el niño imite el comportamiento de su mascota, y así busque consumir su alimento. En este contexto, se trata de una experiencia de descubrimiento, que podría considerarse normal si es esporádica”, añade.

En esa etapa de descubrimiento, los niños no están en condiciones de diferenciar lo comestible de lo no comestible. “Es esperable, sano y natural que desde los 0 a los 18 meses de edad su mundo de exploración y diversión termine en sus bocas. Ellos no diferencian objetos, y por eso se llevan a la boca tierra, pasto, arena, masas de modelar, etc. Antes de culminar esta etapa, luego del primer año de edad, los adultos comenzarán a guiar al niño, ya que cognitivamente se está preparando para aprender a entender la palabra “no” y dar lugar de este modo a los límites”, grafica la licenciada en Psicología María Belén Bonalumi.

Padres y hermanos recuerdan haber encontrado a distintas criaturas saboreando excentricidades o fluidos de su propio cuerpo. Estar frente a bebés comiendo tierra es uno de los hechos más comunes, el pasto suele gustarles, así como algunas plantas y sabores fuertes. El alimento balanceado para mascotas también se encuentra en la lista de preferencias, y algunos bichos vivos pueden seguir el mismo destino.

“Ahora bien, cuando es una conducta repetitiva que dura más de un mes y que persiste después del año y medio de edad, hay que tener cuidado”, recalca Polacov e indica que se puede estar en presencia de una patología denominada “Pica”.

Pica es la ingestión de sustancias no comestibles, que se considera un trastorno de la conducta alimentaria en el que existe un deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso, virutas de la pintura, bicarbonato de sosa, almidón, pegamento, moho, cenizas de cigarrillo, insectos, papel o cualquier otra cosa que no tiene, en apariencia, ningún valor alimenticio.

Cuándo no es normal. Según estudios epidemiológicos, el hecho de llevarse a la boca y chupar sustancias no comestibles se considera anómalo a partir de los 18-24 meses de edad. La denominada "geofagia" o consumo de tierra, es el fenómeno de Pica más estudiado. Pero la variedad es grande.

Las causas de este trastorno pueden ser múltiples: deficiencia de algunos minerales como hierro y cinc, parasitosis intestinal, retraso mental, problemas neuropsiquiátricos (trastornos obsesivo-compulsivos), desorden emocional (maltrato, angustia o ansiedad, disfunción familiar).

Consulta. Este hábito puede derivar en problemas físicos: intoxicaciones (con síntomas variados según lo que se consume: anemia, dolor de cabeza, vómitos, convulsiones, etc.), enfermedad gastrointestinal (diarrea, obstrucción, dolor abdominal, hemorragia digestiva), daño dental, desnutrición.

Por ello, Polacov insiste en que es necesaria la consulta médica oportuna para definir la existencia de una causa de base, con la realización de estudios diagnósticos y evaluaciones psicológicas. “Si aquellas conductas esperables durante la etapa oral persisten en el tiempo, son recurrentes y selectivas, es fundamental consultar a un profesional, ya que estamos frente a un síntoma que supera lo esperable para la edad cronológica”, concluye Bonalumi.

Como prevención, es importante estar atentos, considerando que puede ser algo normal o la expresión de un problema biopsicosocial. Por un lado, es una conducta de riesgo (por las consecuencias que puede producir), y también puede ser una señal de alerta de un problema neuropsicológico.

18 Hasta los 18 meses, el mundo de exploración y diversión de los niños termina en sus bocas. Ellos no diferencian objetos y, por eso, se llevan a la boca elementos como tierra, pasto o arena.

Pica: algunos de los términos utilizados

-Acufagia: ingestión de objetos agudos.

-Amilofagia: ingestión de almidón.

-Coprofagia: ingestión de excrementos.

-Geomelofagia: ingestión anormal de papas crudas.

-Geofagia: ingestión de tierra.

-Bibliofagia: ingestión de libros o revistas.

-Litofagia: ingestión de piedras.

-Mucofagia: ingestión de moco.

-Hemofagia: ingestión de sangre.

-Pagofagia: ingestión exagerada de hielo.

-Tricofagia: ingestión de cabello o lana.