Día de la Madre: el momento más íntimo, la lactancia
La leche de madre alimentó a los niños desde el principio mismo de la humanidad; esta razón ya sería por sí misma suficiente como para valorar la eficacia y la factibilidad de la lactancia materna. Héctor Pedicino.
La leche de madre alimentó a los niños desde el principio mismo de la humanidad; esta razón ya sería por sí misma suficiente como para valorar la eficacia y la factibilidad de la lactancia materna. Sin embargo, desde los primeras décadas del siglo pasado, y por temas más relacionados con los aspectos mercantilistas que con los nutricionales, cada vez tenemos que argumentar más sólidamente sobre los beneficios del amamantamiento de nuestros hijos.
Los beneficios abarcan los más variados aspectos y no solo incumben al niño, sino también a la madre, a la familia y a la sociedad. Si todos los niños y niñas fueran alimentados exclusivamente con lactancia desde el nacimiento, sería posible salvar cada año aproximadamente 1,5 millones de vidas. Y esas vidas no sólo se salvarían, sino que mejoraría sus condiciones actuales, debido a que la leche materna es el alimento perfecto para el niño durante los primeros seis meses de vida en forma exclusiva y hasta los dos años en forma complementaria.
Los días calurosos harán que, por lo general, el bebé tenga más ganas de tomar la teta. Los niños tienden a compensar las pérdidas de líquido por el mecanismo de la sed. Habitualmente, toman en forma más frecuente y por periodos más cortos. Los primeros momentos de la mamada son los que aportan más agua, mientras que la leche del final tiene una mayor concentración de grasas, lo que le da saciedad al niño. Lo recomendable es que las mamás tomen más líquido (preferentemente agua), para poder cubrir esta mayor “demanda” de sus bebés y también suya (por mayor sudoración por ejemplo). Una nota al margen importante es adecuar la vestimenta de los bebes a la temperatura ambiente.
Si hace mucho calor, desabrigarlos porque hay que romper el mito popular de que siempre tienen frío. Un consejo práctico: una prenda más que la mamá será suficiente. Si la mamá está bien con una remera, el niño entonces debería vestir una remerita y una bata de algodón, a lo sumo.
Beneficios para la mamá. La lactancia exclusivamente materna constituye un método natural (aunque no totalmente seguro) de control de la natalidad (protección del 98% durante los primeros seis meses siguientes al parto).
Además, disminuye las hemorragias posteriores al parto, reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario en fases posteriores de la vida, ayuda a las mujeres a recuperar más rápidamente su peso anterior al embarazo y reduce las tasas de obesidad.
En las madres que amamantan, hay menor frecuencia de depresión posparto (aumenta la autoestima y brinda seguridad).
La lactancia incrementa el amor entre la madre, el hijo y la familia.
En el hogar
También favorece a la familia porque:
Disminuye el riesgo de enfermedad de los niños y las niñas.
Ahorra dinero al no comprar otras leches, mamaderas y chupetes, y la energía (gas, electricidad, leña, etcétera) que se utiliza para su preparación. Integra a la familia, al promover el amor, y genera cultura.

