Un bien social
Sobre el reconocimiento médico y social, Octavio Gil indicó que desde la Sociedad Argentina de Trasplante trabajan en ateneos de devolución.
Sobre el reconocimiento médico y social, Octavio Gil, presidente de la Sociedad Argentina de Trasplante y Jefe de Trasplante Hepático del Sanatorio Allende, indicó que desde la Sociedad Argentina de Trasplante trabajan en ateneos de devolución. Así, se logra que el hospital que procuró órganos tenga palpable su trabajo cuando llegan hasta allí con su agradecimiento, médicos trasplantadores y algún paciente que ha recibido un órgano".Gil remarcó que "los órganos trasplantados son un bien social y que sus poseedores tienen deberes y responsabilidades". En este sentido, destacó la actividad de Nora Salibi de Pich, del Consejo Asesor de Pacientes de Incucai y voluntaria del Área de Pacientes de Fundayt, quien trabaja voluntariamente en la promoción de la donación y ablación."Yo voy por todo el país con mi trabajo de voluntariado –cuenta De Pich, que tiene un corazón implantado–, converso con quienes están en lista de espera, los aliento a tener una actitud positiva hacia el trasplante y los invito a que luego, participen de diversas actividades"."Siempre digo que soy el resultado de una decisión maravillosa de familiares que donaron órganos para que, en mi caso yo, siguiera viviendo. Por eso insisto en que si no hay donante, no hay trasplante".

