Un nuevo paso para que resuelva la Justicia
Con la reforma judicial se crea una Cámara de Casación que será otro escalón en el caso de que un contribuyente haga un juicio a la Afip, y este organismo lo apele.
En materia de presunciones, si bien el IMT (ver aparte) permite pruebas en contrario, Farré explicó que justificar que un contribuyente (empresa o particular) no tiene los empleados que dice la resolución no es fácil.
En particular, la secuencia es: si en el caso del servicio doméstico, una persona va a la Afip para decir que no lo tiene y esta no le cree, puede acudir a la autoridad administrativa. Si el fisco deniega la explicación, el contribuyente tiene que ir a la Justicia, pero antes, tiene que pagar lo que la Afip le pide. En esta etapa, si el juez le da la razón al particular y el fisco apela, se va a la Cámara y, a partir de ahora, si vuelve a apelar debe pasar por la nueva Cámara de Casación y, recién entonces, llegará a la Corte. Es un proceso que puede durar 10 años, luego de los cuales, si gana, se devolverá al contribuyente un monto actualizado según la ley.
Algo similar sucede con las empresas cuando, ante una inspección, se les aplica un IMT que no coincide con su situación.
Cartas
La Afip envía a los contribuyentes dos tipos de cartas, explicó José María Farré: unas informativas y otras para responder. Si se trata de estas últimas que piden información, una declaración jurada, hay que responderlas en el plazo dado.

