Mejora contable y deterioro de condiciones de inversión
Las condiciones generales para invertir y producir seguirán mal, pero las cuentas estarán mejor. Parece una contradicción, pero no lo es. Se trata de las tendencias de la economía para 2013 que prevén los empresarios. Dante Sica.
Si se resume en una frase los resultados de la Encuesta de Expectativa de los Ejecutivos 2012, realizada y presentada entre los socios de Idea, el resultado sería: "Aunque mejorarán las cuentas seguirán deterioradas las condiciones generales para invertir y producir". Parece una contradicción, pero no lo es. Se trata de la descripción de la tendencia que se espera siga la economía durante 2013, cuando el Gobierno vuelva a dar un impulso fuerte al consumo interno, continúe el aumento de los costos operativos y los sectores productivos sigan perdiendo competitividad. La parte positiva de la frase (la "mejora de las cuentas") obedece a que los ejecutivos encuestados perciben que lo peor de la crisis ya pasó y que la rentabilidad tenderá a caer menos. Es decir, desde el punto de vista "contable" los números dejarán de ir hacia el rojo y se encaminará hacia el azul. La mayoría observa que en el próximo semestre mejorarán sus ventas y se mantendrá estable el empleo, lo que es una condición fundamental para el sostenimiento del mercado interno. Los ejecutivos empiezan a ver lo que en abeceb.com advertimos desde hace tiempo: en un año electoral, como 2013, el Gobierno ejecutará una política fiscal expansiva y no habrá un ajuste sustancial del tipo de cambio. Además, habrá muchísimos pesos en la calle, porque para cerrar la brecha financiera se necesitará emitir alrededor de 70 mil millones de pesos y la esterilización de ese circulante será apenas parcial. A eso se suma que el Gobierno necesitará menos dólares porque no habrá que pagar el Boden 12, no habrá que pagar el cupón PBI y los vencimientos de deuda serán menores que en 2012. Con esta mayor disponibilidad de dólares el Gobierno, tal como lo ratificó el viceministro de Economía en el Congreso, relajará un poco las restricciones a las importaciones de insumos industriales y habrá un mayor crecimiento general. Por su parte, con el costado negativo de la frase (esa que advierte que "seguirán deterioradas las condiciones para invertir y producir") se resumen las preocupaciones de los ejecutivos por la pérdida de competitividad, lo comprometida que está su capacidad de producción y la necesidad urgente de que el Estado invierta fuerte en energía, mejora de rutas y ferrocarriles de carga. Es decir, una vez más, como todos los años, los empresarios aprovechan el anonimato de la Encuesta de Expectativas para denunciar que la gran agenda de los temas pendientes para el desarrollo industrial sigue exactamente así, pendiente.Hay que destacar que la mayor parte de los ejecutivos señaló en la encuesta que aumentará la inversión de su empresa. Pero la mayoría indicó que destinará recursos a inversión soft, privilegiando la búsqueda de nuevos mercados y el desarrollo de nuevos productos. Sólo algunos marcaron que destinarán una parte a la inversión hard, en la que destacó el equipamiento informático y, en menor medida, la incorporación de maquinaria. Si bien por nuestros cálculos en abeceb.com la inversión crecerá el año próximo, seguirá rezagada. Sobre esta variable pesan mucho las restricciones al dólar y los desbalances de la macroeconomía, porque actúan como obstáculos y desincentivos muy fuertes. Está realidad es la que ha llevado a la mayoría de los sectores al límite de su capacidad instalada. La inversión en bienes de capital y en mejorar las instalaciones y los procesos de producción seguirá siendo insuficiente para atender la demanda nacional. El tema de la pérdida de competitividad pasa claramente por el mayor de los problemas de nuestra economía actual: la inflación. Los ejecutivos, ven que el incremento en los precios seguirá sobre el 20 por ciento el año entrante y la depreciación del tipo de cambio estará en una tasa mucho menor. Esto llevará a que el aumento de los salarios continúe superando ampliamente a la tasa de devaluación, incrementando así los costos laborales en dólares. Es decir, en 2013 los productos argentinos para exportación serán aún más caros que sus competidores de otros países y continuaremos perdiendo mercados. Los empresarios también lo advierten en sus respuestas, ya que la mayoría de ellos señala que habrá menos exportaciones el año entrante. La Encuesta de Expectativas de los Ejecutivos de Idea no sólo mide el pulso de las tendencias económicas para el año siguiente, sino que en este caso nuevamente pone el dedo en esa herida abierta que representa la falta de planificación para el desarrollo.
* Ex secretario de Industria de la Nación y director de abeceb.com

