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La letra chica

Más confianza en el consumidor y menos deuda por pagar en el corto plazo para provincias y municipios encierran algunas "trampitas". Juan Turello.

15 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
La letra chica

La confianza del consumidor se recuperó en mayo 4,6 por ciento en relación con un año atrás. Conclusión: una mejora de la confianza puede alentar aun más el consumo.

La presidenta Cristina Fernández anunció un plan para reducir la deuda de las provincias. Córdoba se "ahorrará" 581 millones de pesos este año y 986 millones en 2011. Conclusión: las finanzas provinciales estarán más aliviadas y habrá más escuelas, hospitales y comisarías, según la promesa oficial.

El gobernador Juan Schiaretti anticipó un plan para reprogramar la deuda de los municipios a 20 años, también con un período de gracia de 18 meses. Conclusión: las intendencias y comunas podrán ofrecer mejores servicios.

Las tres conclusiones son válidas, siempre y cuando la letra chica que pone en marcha esas decisiones no signifique una contradicción. Pero… siempre hay peros. A saber:

La confianza del consumidor pegó un salto en el rubro del consumo de bienes durables -subió 78,4 por ciento en relación con la situación que se vivía un año atrás, en el pozo más profundo de la recesión-, aunque sigue siendo negativa sobre las perspectivas que los cordobeses tienen sobre su economía personal (bajó 14 por ciento), la economía provincial (cayó 0,6) y la economía nacional (retrocedió, 18,7 por ciento).

"No es que hoy la gente esté mal, sino que hay temor de que en el futuro, la inflación quite poder de compra y genere más incertidumbre", explica el economista Gastón Utrera (MKT), responsable de la encuesta.

En otras palabras, los cordobeses mejoraron su humor porque consideran que "es un buen momento" para adquirir bienes durables, como electrodomésticos (!televisores o plasmas hasta en 50 cuotas fijas!), un automóvil (hay demoras de hasta dos meses en algunos modelos por la alta demanda) y para adquirir un departamento o una vivienda: con un dólar "planchado", tasas de interés por debajo de la inflación, la tierra y los ladrillos siguen siendo el mejor refugio para inversores o para quienes están decididos a gastar sus billetes depositados en el colchón.

Pruebas al canto: en el primer trimestre de este año, se solicitaron permisos de construcción por casi 295 mil metros cuadrados (equivalen a casi cinco mil departamentos de un dormitorio o 100 edificios nuevos de esas características).

Esos proyectos suponen una inversión en 18 meses -es el tiempo que tarda en levantarse un edificio- de unos 210 millones de dólares, si se considera un costo promedio de 700 dólares el metro cuadrado.

Los permisos representan un aumento del 10 por ciento en relación con igual período de 2009, en el que ya habían aumentado 18 por ciento, por encima del promedio del país. El año pasado se registraron en Córdoba permisos por casi 1,5 millón de metros cuadrados, que supone una inversión en torno a los 1.250 millones de dólares, según comentó a La Voz del Interior Horacio Parga, reelegido al frente de la Cámara de Desarrollistas Urbanos (ver datos aparte). Esos datos revirtieron la caída en el empleo que registraba el sector, según el último informe del Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio de Córdoba, que dirige Guillermo Acosta.

¿Y las deudas? Las provincias y los municipios respiraron aliviados por la refinanciación de deudas que anunciaron Cristina Fernández y Schiaretti, respectivamente.

Córdoba ganó en el hecho de que el período de gracia (hasta el 31 de diciembre de 2011) no la obliga a mendigar para obtener el acceso al Programa de Asistencia Financiera (PAF) de la Nación y para que luego le envíen mensualmente los fondos comprometidos.

Además, por el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la Provincia reduce en unos 930 millones la deuda con el Gobierno central, que concentraba el 65 por ciento de las obligaciones. Por los ATN e intereses más bajos, el stock de deuda de Córdoba se reducirá entre 1.800 millones y 2.300 millones de pesos, según el cálculo del economista Nadin Argañaraz (Iaraf).

¿Hay algún problema con la letra chica? Sí, porque este Programa de Desendeudamiento se plasmará en convenios bilaterales que habrá que firmar con la administración kirchnerista, siempre muy dispuesta a sumar el compromiso político de los gobernadores, previo a librar los cheques.

Municipios. Otro tanto sucederá con los municipios cordobeses beneficiados por la refinanciación de la deuda que mantenían con la Provincia. ¿La letra chica? A qué dólar se tomarán las obligaciones en esa moneda, ya que la Nación en su momento refinanció la de las provincias a 1,40 peso más CER. "Si se toma el dólar corriente, hay una diferencia importante", advierte Alberto Giménez, titular del Foro de Intendentes Radicales.

Un problema más. Los exportadores cordobeses no pueden creer los conflictos que desató el polémico Guillermo Moreno al cerrar virtualmente las importaciones desde China y de alimentos, lo que puede complicar las ventas a los dos principales "socios" de la Argentina.

Brasil supone el 19 por ciento de las ventas externas de Córdoba (1.360,4 millones de dólares) y China, el 12 por ciento (852,1 millones). "El daño sobre el comercio puede ser enorme, ya que el 48,4 por ciento de las exportaciones a China son alimentos elaborados, mientras que lo que llega de allí es mínimo", advierte Guillermo Acosta (IIE). Con Brasil, sucede otro tanto, completa.

¿Por qué entonces semejantes conflictos? El inefable Moreno pretendió, por un lado, reducir la salida de dólares ante el fuerte aumento de las importaciones en marzo y, por el otro, aumentar la actividad en la industria de alimentos y bebidas, que cayó 5,1 ciento en marzo en relación con 2009, mientras que las otras ramas fabriles se expandieron 12,8 por ciento, según la Unión Industrial Argentina (UIA). Otro dato negativo: las manufacturas de origen agropecuario (alimentos) fueron las únicas que cayeron en marzo: 11 por ciento.

Pero el elemental principio que exhibió el secretario Moreno -"se come lo que se produce en el país", transmitió- puede costarle a la Argentina el acceso a los mercados de los dos principales socios y a los de la Unión Europea, en momentos en que Cristina lanza un plan para conquistar mercados y proveerles alimentos. Salvo que la letra chica esconda otra idea.