La industria baila al ritmo de Brasil
El gigante del Mercosur compra 50 por ciento de las exportaciones industriales argentinas y el 65 de las cordobesas.
Con la recuperación de la actividad económica, 2010 recobró un término que los cordobeses dejamos de usar hace un par de años: la "brasildependencia".
Días atrás, Ricardo Echegaray, titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), explicó que la diversificación de las exportaciones argentinas permitió sostener un crecimiento de 18 por ciento en las ventas y el consabido superávit comercial.
Pero si uno observa las exportaciones industriales, la diversificación se termina. Brasil recibe 42 por ciento de la producción industrial exportada y según el instituto de estudios de la Fundación Mediterránea (Ieral) este año el porcentaje treparía a 50 por ciento.
El segundo destino de las exportaciones industriales es Chile, con ocho por ciento de los envíos, y el tercero es Estados Unidos con 5,5 por ciento.
Este fenómeno es mucho más importante en Córdoba. El año pasado, la participación de Brasil en las exportaciones industriales llegó a 69 por ciento y en el primer cuatrimestre del año bajó a 64,8 por ciento.
Esto es resultado de la venta de automóviles y partes de vehículos, aunque también la industria alimentaria tiene sus cañones apuntados al vecino país. Entre los 10 primeros productos exportados a ese destino figuran el trigo y sus derivados, lácteos, carne y aceite de oliva, entre otros productos.
A la inversa, la situación es diferente. Argentina sólo recibe 17,6 por ciento de las exportaciones industriales brasileñas.
La "brasildependencia" debería ser positiva si no mediara una experiencia reciente como fue la crisis de 2001, que resultó dolorosa sobre todo para Córdoba: parte de la crisis de 2001 estuvo protagonizada por una cadena industrial que en los 90 hizo importantes inversiones pensando en Brasil y, con la devaluación del real, quedó fuera de toda competencia.
La diferencia. La dependencia de Brasil no ha sido siempre la misma. En 1985 recibió 8,4 por ciento de las ventas industriales al exterior y a partir de allí creció hasta tocar el pico en 1997 de 48,9 por ciento. Luego de la crisis, la participación cayó por debajo de 30 por ciento y este año podría llegar al récord de los 90.
Sin embargo, la situación respecto a las décadas pasadas es sustancialmente diferente y en la actualidad nadie considera posible que se repita el mismo problema.
"Cuando Brasil devaluó el real, estaba en una situación crítica, con una fuerte fuga de capitales y Argentina tenía su tipo de cambio anclado por la convertibilidad. Ahora, si vuelve a devaluar, el peso puede seguirlo de cerca, pero la proyección de crecimiento de ambos países hace pensar que estos problemas no se van a repetir", advierte.
Para el economista, la "brasildependencia" se va a profundizar, fruto de la integración que protagonizan diferentes sectores industriales. El más claro ejemplo es el automotor, donde las terminales se reparten en general los modelos chicos para Brasil y los medianos para Argentina.
Por esta razón, recomienda estar atentos a determinadas señales del principal socio del Mercosur, como el abultado crecimiento de su deuda.
Las ventajas. Para otros, la "brasildependencia" ofrece ventajas que se deben aprovechar. Según Mauricio Claverí, responsable del área Comercio Exterior de la consultora Abeceb.com, en los mercados industriales los productos argentinos son competitivos en la región, pero no en cualquier lugar del mundo.
"Es una suerte tener un mercado del tamaño de Brasil en la región. Argentina tiene que mantener su competitividad en el Mercosur y aumentar sus exportaciones al mercado brasileño", explica el consultor.
Con una proyección de crecimiento para este año de 7,5 por ciento, explica, Brasil es el mercado excluyente: "México es el otro mercado que por su dimensión es atrayente, pero tiene la competencia de Estados Unidos; mientras más lejos, el costo del flete y la competencia china achican las posibilidades a los productos argentinos. Ahora que los conflictos comerciales se frenaron, hay que aprovechar la coyuntura y consolidar la participación argentina en el mercado de Brasil", resaltó.

