“Yo he sentido compasión por Carmona”
Lo dijo el padre de la adolescente asesinada, Gabriela Ceppi. El asesino salió de prisión en Córdoba.
Héctor José Ceppi, el padre de la adolescente Gabriela Ceppi, asesinada en febrero de 1986, dijo hoy que en algún momento sintió "compasión" por Roberto José Carmona, el asesino de su hija que salió de prisión en Córdoba, aunque purgará otra condena en Chaco.
“Yo he sentido compasión porque sé que su origen es debido a una falta de adecuación de las estructuras sociales de nuestro país, porque a este niño se lo sacaron de muy pequeño a su familia porque su madre era prostituta y alcohólica, y su padre era golpeador. En vez de dárselo a una familia que le dé principios, ideales, no, lo ponen en esas estructuras –institutos de menores- que hay que adecuarlas. De ahí salen y entran directamente a la cárcel”, dijo Ceppi a Cadena 3.
El padre de Gabriela calificó a Carmona de “psicópata” y puso en duda que el hombre pueda reinsertarse en la sociedad.
“Ojalá que cuando salga se porte bien, haya meditado mucho y nunca más cometa hechos de esta naturaleza. Pero no soy un ignorante de esto (…). Sé que es un psicópata y los psicópatas son personas a las que cuesta mucho revertirlos por la senda de la dignidad, el respeto, el amor, los principios, la unidad, el pudor, el afecto”, señaló.
Ceppi dijo que no siente rencor, pero sí un dolor muy grande. “El cumplió con la ley, no cumplió con la muerte de mi hija, porque eso es irreversible. La pena de él es reversible, porque ahora puede salir en libertad”, agregó.
Carmona salió de la cárcel en Córdoba, pero ahora purgará otra perpetua en Chaco, donde fue condenado por matar a un preso (ver Carmona salió de prisión en Córdoba).
El hecho. En 1986, aprovechando el desperfecto de un auto en el que viajaban Gabriela y dos amigos, Carmona convenció a Gabriela de subir a su auto. La amenazó con una escopeta y terminó violándola. Inmediatamente después la asesinó.
Carmona fue condenado a prisión perpetua y esta semana se le dio por cumplida la pena. Autoridades del Servicio Penitenciario, que recibieron exhortos de un juez chaqueño para trasladar a Carmona, admitieron ayer que sentían “alivio” porque nunca más lo verán.

