Italia. Ni romano, ni antiguo: encarcelan al creador de un falso anfiteatro que cobraba 40 euros por visita
Tras una década de proceso judicial, la Justicia italiana confirmó la pena contra Franco Malosso, responsable de una estructura presentada como un yacimiento arqueológico que en realidad fue construida con materiales modernos.
La historia de un supuesto anfiteatro romano que durante años atrajo visitantes y llegó a figurar en una guía turística oficial terminó con una condena firme y el encarcelamiento de su creador en Italia. La Justicia confirmó la pena de dos años y cuatro meses de prisión para Franco Malosso, responsable de una estructura que simulaba ser un antiguo recinto arqueológico, pero que en realidad había sido construida de forma moderna e ilegal.
El caso salió a la luz después de que las investigaciones determinaran que el denominado “Anfiteatro Marítimo Berico”, ubicado en el municipio de Arcugnano, en el norte del país, carecía de cualquier valor histórico o arqueológico.
Según informó la agencia EFE, Malosso se encuentra desde hace unos meses en la cárcel de Ventimiglia, después de que se rechazara la libertad condicional y el Tribunal Supremo confirmara la sentencia dictada en segunda instancia.
Un atractivo turístico construido desde cero
El supuesto anfiteatro ocupaba una superficie de 5.000 metros cuadrados y durante años fue utilizado para organizar eventos y recibir visitantes. Incluso fue incluido por error en una guía turística oficial promovida por las autoridades locales.
Las entradas para acceder al lugar alcanzaban los 40 euros, mientras que la presentación del recinto buscaba convencer al público de que se trataba de un vestigio de la época romana.
Sin embargo, las pesquisas concluyeron que el complejo había sido levantado recientemente en una colina protegida y que parte de la vegetación de la zona había sido eliminada para construir las instalaciones.
Cómo se fabricó la falsa antigüedad
Para dotar al lugar de apariencia histórica, las gradas fueron construidas con bloques de piedra moderna apilados y posteriormente sometidos a tratamientos artificiales para simular el desgaste provocado por el paso de los siglos.
La puesta en escena incluía además columnas realizadas en hormigón, estatuas de escayola y un lago artificial excavado en el área de la arena.

Los investigadores consideraron que todos esos elementos formaban parte de una escenografía destinada a presentar el recinto como un hallazgo arqueológico auténtico.
La defensa no logró evitar la condena
Durante el juicio, la defensa de Malosso, de 69 años, sostuvo que la falsificación era tan evidente que resultaba incapaz de engañar a cualquier visitante.
Ese argumento fue rechazado por los tribunales. Los magistrados entendieron que tanto la estructura como la publicidad utilizada para promocionarla eran suficientemente aptas para inducir a error al público general.
La sentencia del tribunal de Vicenza también estableció que el condenado deberá indemnizar al municipio por los daños ocasionados, demoler el anfiteatro y otras construcciones consideradas ilegales, además de devolver la colina a su estado original.
Pese a la resolución judicial, esa restauración todavía no se ha llevado a cabo. Así concluye uno de los casos más llamativos de falsificación patrimonial registrados en Italia, una historia que durante años logró presentar una construcción contemporánea como si fuera una reliquia de la antigua Roma.

