
Pactaban encuentros íntimos, asaltaban y torturaban: tres condenados por una muerte y un violento asalto
Por
Redacción La Voz
La Cámara 5ª del Crimen de Córdoba condenó este miércoles, en juicio abreviado, a dos mujeres y a un hombre que formaban parte de una banda que robaba mediante la modalidad de "viudas negras" y que terminaron causando la muerte de una de sus víctimas. Gabriel Di Noto, un empresario de 40 años, falleció tras ser asaltado y torturado en una cabaña de Villa Carlos Paz en septiembre de 2024. Otro hombre que fue víctima de la banda, en otro asalto ese mismo mes, sobrevivió a las puñaladas recibidas.
Las condenas centrales fueron de 16 y 17 años.
En paralelo, otros dos jóvenes fueron condenados por participaciones secundarias con el accionar del grupo.
Según la causa, el grupo usaba falsos perfiles en una app de encuentros y así seducían a hombres. Una vez que la víctima era llevada a un domicilio, aparecían varones y todo terminaba en un salvaje asalto.
El juicio se hizo en la Cámara 5ª del Crimen, con el tribunal unipersonal a cargo del vocal Cristián Griffi y el fiscal subrogante Fernando López Villagra a cargo de la acusación.

La investigación penal preparatoria, liderada por el fiscal de instrucción Horacio Vázquez (en un primer tramo actuó su par de Carlos Paz, Silvana Páez), logró desentramar la brutal mecánica de la banda, compuesta por jóvenes veinteañeros que coordinaban roles específicos para emboscar a hombres mayores, robarles sus pertenencias y vaciarles las cuentas bancarias vía transferencias electrónicas.
En representación del fiscal López Villagra, sus asistentes Anabel Paterno y Belén Caretó presentaron ante el juez Griffi el acuerdo de juicio abreviado formalizado con los defensores, el cual terminó validado pese a alguna resistencia de uno de los imputados.
Los tres principales condenados fueron Braian Ezequiel Armesto, Samirah Alejandra Roldán Soto y Lucía Ayelén Olmos, quienes reconocieron los cargos de homicidio criminis causae en grado de tentativa por el hecho de Córdoba y de homicidio en ocasión de robo por el crimen de Carlos Paz.
Armesto recibió pena de 17 años de prisión, mientras que les impusieron 16 años y ocho meses a Roldán Soto y para Olmos.
En tanto, Ángel Martín Olmos, hermano de Lucía Ayelén, respondió por encubrimiento agravado por el delito precedente y por habitualidad, por haber prestado su cuenta para recibir $ 548 mil del botín de Di Noto. Él reconoció los cargos y recibió tres años de prisión en suspenso.
Finalmente, Walter Daniel Arce, empleado de un drugstore de 24 horas, confesó haber "vendido" sus cuentas de Mercado Pago y de Naranja X a la banda a cambio de $ 20 mil para consumir sustancias, por lo que admitió finalmente el cargo de encubrimiento atenuado reiterado.

El fiscal y el defensor acordaron para él una pena de dos años de prisión en suspenso. Pese a esto, al iniciar la audiencia Arce señaló que no aceptaba el acuerdo, pero finalmente terminó haciendo caso a su abogado. En su declaración dijo estar arrepentido de haber tenido una relación con Samirah Roldán Soto porque eso le costó haber quedado implicado.
Antes del comienzo de la audiencia, hubo incidentes entre los familiares de los acusados que se reprocharon la suerte de los suyos por el accionar de los otros.
Según la requisitoria de elevación a juicio, la banda operaba con un modus operandi sistemático. Usaba la aplicación de citas Tinder con imágenes de dos jóvenes, Samirah Alejandra Roldán Soto y Lucía Ayelén Olmos, ambas de 20 años para la época de los hechos. Una vez que captaban la atención de hombres mayores, pactaban encuentros íntimos, con ambas a la vez.

Pero eso era sólo un engaño. Tras ganarse la confianza de las víctimas, las mujeres coordinaban de manera sigilosa con Braian Ezequiel Armesto (27) –novio de Samira– para que este las siguiera en moto y, en el momento oportuno, ingresara a las viviendas o vehículos de los damnificados para reducir de forma violenta a los hombres.
Mientras ellos estaban indefensos, la banda procedía a desvalijar los inmuebles y a forzar el acceso a sus aplicaciones de homebanking para realizar millonarias transferencias a cuentas de terceros encargados del blanqueo del dinero.
El primer episodio relatado en el expediente ocurrió la noche del 11 de septiembre de 2024. "F.E.R.A." (por sus iniciales) contactó a "Alejandra" (Roldán Soto) vía Tinder y pasó a buscarla a ella y a Olmos por barrio General Paz en su camioneta Ford Ecosport.
Primero tuvieron un encuentro íntimo en un hotel alojamiento. Luego fueron a una estación de servicio a comprar provisiones y después las jóvenes le pidieron al hombre que las trasladara hacia la zona de avenida Santa Ana y García Martínez.
Al detener la marcha en una calle oscura, la mecánica del terror se activó: Olmos quitó la llave de encendido del vehículo y Armesto ingresó por la puerta trasera izquierda.
El agresor comenzó a ahorcar a F.E.R.A. con un cable por la espalda para desapoderarlo de su rodado y de un valioso celular. Cuando la víctima logró zafarse y bajó del vehículo para huir, uno de los atacantes lo apuñaló unas 15 veces por la espalda con un arma blanca en zonas vitales (tórax, abdomen y pelvis).
Mientras el hombre se desangraba, Roldán Soto le gritó con frialdad: "¿Pensás que fue gratis lo que hicimos?". Romero Averna sobrevivió providencialmente tras quedar internado en terapia intensiva con un diagnóstico de hemoneumotórax en el Nuevo Hospital San Roque. Quince minutos después del ataque, se transfirieron $ 20 mil desde su cuenta de Naranja X.
Apenas 24 horas después, el 13 de septiembre de 2024, la banda repitió la maniobra con consecuencias fatales. Las dos jóvenes pactaron un encuentro en Córdoba con Gabriel Di Noto (40), a quien trasladaron en su Renault Clio hacia el complejo de cabañas Pirelli, ubicado en Villa del Lago, Villa Carlos Paz. Armesto los escoltó a distancia en una motocicleta de 110 cc roja.
Tras compartir unas bebidas en el dúplex de la víctima, Armesto irrumpió a las 4 de la madrugada y redujo a Di Noto. Incluso, el delincuente se desplazó armado hasta la vivienda contigua del padre de la víctima, Antonio Di Noto (80), a quien le robó $ 5 mil de una caja de seguridad y su celular.
De regreso a la cabaña principal, el trío maniató a Gabriel Di Noto con cables y cordones en las manos, rodillas y tobillos, y lo dejó encerrado antes de escapar en su auto y en la moto.
Ya con el teléfono de la víctima en su poder, los criminales solicitaron un préstamo bancario y realizaron un vaciamiento total mediante 12 transferencias hacia diversas cuentas. En total, habrían robado unos $ 14 millones.
Gabriel Di Noto no resistió el tormento: la autopsia determinó que la causa eficiente de su deceso fue el severo estrés sufrido.