El violador de adolescentes que escapó de su Chile natal, se hizo pasar por su hermano gemelo y cayó en Córdoba en 2024 seguirá preso en la cárcel de Bouwer, a la espera del fallo de la Corte Suprema, que deberá decidir si es extraditado a su país o no.
La novedad judicial se conoció en las últimas horas, luego de que el juez N° 2 de Córdoba capital, Alejandro Sánchez Freytes, no hizo lugar a la detención domiciliaria solicitada por la defensa de Agustín Felipe O’Ryan Soler (22) y prorrogó un año más su prisión preventiva.
“El chacal chileno” que se ocultó en Córdoba
El degenerado, conocido como “el chacal chileno”, fue condenado a siete años de prisión en 2022 por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Curicó, en Chile, por violación y abuso sexual agravado en contra de dos adolescentes de 15 y 16 años.
El primer hecho ocurrió el 17 de julio de 2021 en la ciudad de Curicó (a dos horas de Santiago), cuando la víctima de 16 se encontraba en una fiesta con amigos en una casa de familiares. Tras emborracharse, la joven subió al segundo piso para recostarse.
O’Ryan Soler aprovechó la situación y la violó, a pesar de la resistencia de la chica. Para escapar, simuló que debía ir al baño y huyó. Cuatro días después, el depravado volvió a atacar. Esperó que la otra joven, de 15, estuviera ebria para abusarla sistemáticamente.
Tras ser condenado en su país, el violador escapó a la Argentina para eludir el cumplimiento de la pena en la cárcel. Se cree que ingresó ilegalmente a territorio argentino por el norte, para luego recalar en Córdoba, de acuerdo con el medio chileno BioBio.
La fiscal que consiguió su sentencia, Carmen Gloria Manríquez, apuntó a una “red de protección”, posiblemente coordinada por su familia en Chile, para evitar que fuera capturado.
A partir de la alerta roja de Interpol de Santiago para su captura, la división local, a cargo de la Policía Federal, realizó una investigación para detenerlo en un barrio cerrado de Mendiolaza.
La fuerza de seguridad tenía información de que “el chacal” se encontraba en el lugar, pero luego comprobó que había abandonado el lugar 48 horas antes.
Para evitar ser detectado, utilizaba la identidad de su hermano gemelo, Joaquín “Joaco” Francisco O’Ryan Soler, residente en Canadá. “Él tenía un hermano gemelo. Se hacía llamar ‘Joaquín’ y andaba con la cédula de su hermano”, señaló la fiscal Manríquez a Radio Cooperativa de Chile.
Tras continuar la búsqueda, la Federal lo capturó en camino rural a 40 kilómetros de la ciudad de Córdoba en 2024. El fiscal N° 1, Enrique Senestrari, dictaminó a favor de la extradición a Chile y el juez Sánchez Freytes la ordenó.
Contra la decisión, su defensor Tristán Gavier apeló ante la Corte Suprema, que no se pronunció aún. Mientras aguarda la decisión, Gavier solicitó que siguiera detenido, pero bajo la modalidad domiciliaria en una casa que la madre alquiló con ese propósito en La Docta Urbanización.
Destacó que la madre acordó el arrendamiento de la vivienda hasta 2028 y que obtuvo la residencia en Argentina para cumplir el pedido de domiciliaria. Además, constituyó una sociedad por acciones simplificada (SAS).
El penalista también destacó que O’Ryan Soler cursa actualmente de manera regular la carrera de Derecho en la Universidad Blas Pascal, por lo que gozar de la domiciliaria le permitiría continuar sus estudios por internet.
De esta forma, planteó que el peligro de fuga se encontraba neutralizado en virtud del tiempo transcurrido desde su detención, habiendo cumplido casi la mitad de la pena en Chile, computando la preventiva allí y el lapso que lleva en Córdoba con buena conducta.
Rechazo del fiscal y el juez
El fiscal se opuso a la concesión de la domiciliaria al recordar que su concesión no es “automática”, sino que implica contemplar los indicios de riesgo procesal, de fuga o entorpecimiento de la Justicia.
Al respecto, consideró que el “chacal” ya arrastraba antecedentes negativos en Chile, cuando se fugó de su casa mientras gozaba de prisión domiciliaria e ingresó ilegalmente a la Argentina, además de que la Corte no se pronunció aún.
En consonancia con el dictamen, el juez rechazó otorgarle el beneficio. “Reparo que de las evidencias rendidas surge que el requerido ha cumplido la mayor parte de la prisión preventiva en su domicilio de Chile, circunstancia que, a la postre, habría facilitado la huida de su país”, advirtió.
“Se infiere ciertamente que no solo sabía del proceso penal en su contra, sino que se encontraba con una medida de coerción cautelar morigerada –idéntica a la que aquí pretende–. Pese a ello, decidió abandonar su país de manera ilegal e ingresar a la Argentina con la clara intención de sustraerse del proceso que se le sigue en jurisdicción extranjera”, remarcó.
Valoró que el violador ingresó a territorio argentino utilizando la identidad de su hermano gemelo, ya que le secuestraron el pasaporte de su familiar en su poder. “Resulta por demás evidente que no puede afirmarse que posea arraigo cuando su afincamiento resulta contrario a las disposiciones que regulan la entrada de extranjeros”, razonó.
El juez también advirtió que la restitución del pasaporte al chileno incrementa el peligro de fuga. “Tales circunstancias permiten presumir fundadamente su voluntad de evadir el accionar de la Justicia, razón por la cual el mantenimiento de su encierro cautelar en el establecimiento penitenciario se presenta como la única alternativa adecuada a los fines de garantizar la cooperación internacional, que es el interés primordial en un proceso de extradición”, dijo.
Si bien valoró el “esfuerzo” del defensor por intentar modificar el criterio ya trazado, el magistrado indicó que los argumentos sobre el cómputo de la pena y el tiempo que resta para obtener la condicional en Chile son “insuficientes” para descartar la probabilidad de riesgo procesal.
Prórroga a la preventiva
El violador también recibió un segundo revés al prorrogársele la preventiva un año más a los dos de plazo legal máximo contemplados por la ley. Recordó que puede prorrogarse la medida cuando la complejidad de la causa o de los delitos achacados lo amerite.
Y en este caso, consideró que el no pronunciamiento de la Corte y la gravedad de los delitos por los que lo condenaron lo ameritan.

