Jujuy. Vecinos intentaron ahuyentar a un puma con fuego y provocaron un incendio que ya arrasó 40 hectáreas

El siniestro se localiza en la serranía de Lozano. Las cuadrillas de brigadistas trabajan intensamente para controlar las llamas, cuya propagación se vio favorecida por las fuertes ráfagas de viento y la dificultad del terreno.

26 de mayo de 2026 a las 10:08 p. m.
Vecinos intentaron ahuyentar a un puma con fuego y provocaron un incendio que ya arrasó 40 hectáreas
Vecinos intentaron ahuyentar a un puma con fuego y provocaron un incendio que ya arrasó 40 hectáreas

Un incendio forestal consumió aproximadamente 40 hectáreas en la serranía de Lozano, en el límite con la localidad de León, provincia de Jujuy.

El origen del fuego, según confirmó el director de Incendios Forestales, Jorge Torrico, fue una acción negligente de los pobladores de la zona. De acuerdo con las declaraciones oficiales, los vecinos intentaron espantar a un puma utilizando fuego, pero las llamas rápidamente se salieron de control.

Un operativo complejo

La alerta, según Infobae, se recibió el pasado lunes, aunque se estima que para ese momento el fuego ya llevaba al menos dos días activo. Debido a que se trata de una zona de difícil acceso, las autoridades debieron recurrir a detección satelital para localizar los puntos calientes y coordinar el desplazamiento de las cuadrillas.

Desde la base de El Brete, se despacharon brigadistas que trabajaron bajo condiciones adversas:

  • Viento: las ráfagas aceleraron la propagación de las llamas entre la vegetación de los cerros.
  • Terreno: la geografía del lugar dificultó las tareas de control iniciales.
  • Estrategia: el lunes los esfuerzos se centraron en el flanco izquierdo del incendio, mientras que el martes las cuadrillas volcaron su trabajo sobre el flanco derecho.

Monitoreo constante

Hasta el último reporte, las autoridades mantenían el monitoreo aéreo y satelital para evaluar si la intensidad del fuego había disminuido.

Si bien el área afectada se estima en 40 hectáreas, los brigadistas continúan en el terreno para contener el avance y evitar que el desastre se extienda hacia zonas habitadas o de mayor valor de conservación.