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Sucesos

Justicia. Vaciaron billeteras virtuales por $ 18 millones en un golpe comando y cayeron: 10 detenidos en Córdoba

El violento asalto fue contra una familia en barrio Urca, en la Capital, en abril pasado. A dos meses, la causa avanza firme. Fue desbaratada gran parte de la estructura de una peligrosa banda. La Justicia busca a más sospechosos.

28 de junio de 2026, 18:04
Vaciaron billeteras virtuales por $ 18 millones en un golpe comando y cayeron: 10 detenidos en Córdoba
Durante un robo, se hicieron de una cifra millonaria por el robo de billeteras virtuales.

Un extenso trabajo investigativo derivó en una serie de 40 allanamientos simultáneos en la ciudad de Córdoba y la detención de 10 personas vinculadas a un violento robo que ocurrió en barrio Urca, zona norte de la ciudad de Córdoba.

La pesquisa inició tras un llamado al 911 que alertó sobre el robo durante la madrugada del 20 de abril.

Alrededor de las 4, un grupo de delincuentes irrumpió de manera violenta en una vivienda ubicada sobre calle Luis Lagos García.

Según la reconstrucción realizada por el fiscal Juan Pablo Klinger, los asaltantes actuaron armados y en grupo.

Primero redujeron a los integrantes de la familia. Luego avanzaron. Hubo gritos, golpes, amenazas.

Finalmente concretaron el atraco.

Las víctimas fueron despojadas de numerosos objetos y prendas de valor, entre ropa, joyas, anillos y dos vehículos.

Los ladrones se llevaron una Toyota Hilux y una Toyota SW4.

Sin embargo, el aspecto más llamativo fue la modalidad que utilizaron para llevarse una cifra millonaria: los delincuentes obligaron a las víctimas a realizar transferencias bancarias desde sus teléfonos celulares.

Esta misma cifra se fue convirtiendo en pequeños montos que los ladrones fueron derivando inicialmente a cuentas de terceros y posteriormente dispersados a través de una compleja red de intermediarios.

La maniobra obligó a los investigadores a seguir un extenso recorrido financiero para reconstruir el destino final del dinero.

Una banda organizada con un propósito claro

Los pesquisas no tienen dudas: “Sabían a lo que iban. Ya lo habían planeado desde antes”, repiten sobre el robo.

Desde el comienzo de la investigación, los investigadores advirtieron que no estaban frente a un robo común. La cantidad de participantes, la logística desplegada durante el golpe y el posterior movimiento de los fondos obtenidos permitieron inferir la existencia de una aparente organización delictiva.

Luego, Klinger pudo determinar que tenían roles previamente establecidos.

Según la información reunida durante la primera etapa de la instrucción, habrían participado cerca de ocho delincuentes durante el ingreso a la vivienda.

Una vez adentro, comenzaron a ejercer presión sobre las víctimas.

Al cabo de unos minutos habían obtenido acceso a sus dispositivos móviles. Algunos de ellos fueron hasta la mesa del comedor. Sentados, sin apuro, concretaron numerosas transferencias electrónicas de dinero.

Más allá habían quedado los dueños de casa amordazados y amenazados.

Los investigadores sostienen que el dinero no quedó en manos de quienes ejecutaron materialmente el robo.

Por el contrario, la pesquisa permitió determinar la existencia de personas que habrían facilitado cuentas bancarias para recibir inicialmente los fondos, además de otros individuos que intervinieron en la redistribución posterior del dinero mediante distintas "mulas" financieras.

La complejidad de estas maniobras obligó a desplegar numerosas medidas probatorias.

Todas estuvieron destinadas a reconstruir el circuito económico generado a partir del botín. “El análisis de movimientos bancarios, comunicaciones y otros elementos permitió identificar a varios de los presuntos participantes”, dijeron los pesquisas.

Así lograron establecer cuáles eran las presuntas conexiones entre quienes actuaron durante el asalto y quienes colaboraron posteriormente.

El seguimiento del dinero y las detenciones

Uno de los avances más importantes de la investigación fue la identificación de una persona señalada como responsable de reclutar a los titulares de las cuentas utilizadas para recibir el dinero transferido por las víctimas.

A partir de ese hallazgo, la causa comenzó a ampliarse y permitió reconstruir buena parte de la red que intervino después del golpe delictivo.

Las primeras medidas derivaron en la detención de uno de los partícipes vinculados con la recepción de los fondos.

Posteriormente, el caudal probatorio reunido permitió avanzar sobre otros sospechosos.

Todos habrían tenido distintos niveles de intervención en la maniobra.

De acuerdo con fuentes judiciales, también pudo establecerse cómo se habría distribuido el producto del robo entre varios de los involucrados.

Los investigadores lograron determinar quiénes habrían recibido parte del dinero obtenido y de qué manera se produjo la dispersión de esos recursos tras las transferencias iniciales.

Otro de los puntos esclarecidos durante la pesquisa fue la participación de una persona que, presuntamente, colaboró después del hecho para deshacerse de una de las camionetas sustraídas durante el asalto.

Esa conducta derivó en una imputación diferenciada dentro del expediente.

Hasta el momento, la causa registra 10 detenidos, aunque los investigadores consideran que aún existen participantes que no han sido plenamente identificados y continúan siendo buscados.

Los 40 allanamientos y las imputaciones

Con las pruebas en su poder, Klinger ordenó 40 allanamientos simultáneos. Así persiguió la captura de sospechosos y el secuestro de nuevas pruebas de interés para la causa.

Los 10 sospechosos fueron imputados como presuntos coautores o partícipes del hecho principal.

Sobre ellos pesa una acusación por robo triplemente calificado por el uso de arma en forma impropia, por la operatividad no acreditada de esas armas y por haber sido cometido en poblado y en banda, una de las figuras más gravosas previstas para este tipo de delitos.

A su vez, una undécima persona identificada en el expediente fue imputada por encubrimiento agravado en calidad de coautora, debido a la presunta colaboración brindada para ocultar o disponer de uno de los vehículos robados.

No obstante los avances registrados, la investigación permanece abierta.

Los investigadores continúan analizando la evidencia obtenida durante los allanamientos y no descartan nuevas imputaciones ni futuras detenciones.

La principal hipótesis es que todavía quedan integrantes de la organización por identificar, por lo que el trabajo judicial y policial seguirá enfocado en reconstruir por completo la estructura que participó del golpe.