Un vuelo de la aerolínea Ryanair, que cubría la ruta entre Edimburgo (Escocia) y Palma de Mallorca (España), se convirtió en el escenario de un violento altercado protagonizado por una pareja en estado de ebriedad.
El incidente culminó con la detención de un hombre tras intentar atacar a los agentes de seguridad al arribar al aeropuerto de destino,.
La situación comenzó poco después del despegue, cuando el hombre y su pareja iniciaron una acalorada discusión bajo los efectos del alcohol.
✈️Pasajero muy borracho golpea a un policía en pleno vuelo
— RT Última Hora (@RTultimahora) June 24, 2026
Un pasajero de Ryanair, muy ebrio, protagonizó un caos a bordo de un vuelo entre Edimburgo y Palma de Mallorca, llegando a golpear a un policía durante su arresto. https://t.co/r6LCblV4EZ pic.twitter.com/mxRObOOnbP
Según los reportes, ambos subieron a la aeronave con un estado de intoxicación avanzado, lo que derivó en gritos y conductas disruptivas durante gran parte del trayecto,.
Incidentes violentos durante el trayecto
Testigos presenciales informaron que la tripulación de cabina intentó mediar para calmar los ánimos de los involucrados en pleno vuelo. Sin embargo, la tensión escaló cuando una de las azafatas advirtió a los pasajeros que serían demorados por las autoridades al llegar a Mallorca.
Ante la advertencia, el hombre reaccionó de manera violenta y entró en lo que testigos describieron como un estado de cólera. En ese momento, se produjo un duro cruce verbal con el personal de a bordo, incrementando la preocupación entre el resto de los viajeros.
"La tripulación intervino y logró contener la situación hasta el aterrizaje, pero cuando se enteraron de que iban a ser arrestados volvieron a alterarse", explicó Ritchie Denholm.
Denholm fue el pasajero responsable de registrar las imágenes del altercado mediante su teléfono móvil.
El arresto y la intervención de seguridad
Al aterrizar en España, personal de seguridad se acercó a la aeronave para proceder con la detención del sujeto, quien se encontraba sumamente agresivo. El video captado por los testigos muestra al agresor lanzando golpes de puño hacia tres agentes que intentaban reducirlo.
Finalmente, uno de los efectivos de seguridad logró derribar al hombre al suelo para controlar sus movimientos. Tras ser reducido, el pasajero fue retirado de la cabina y puesto bajo custodia policial en territorio español por su comportamiento violento.
Ritchie Denholm destacó en declaraciones a medios internacionales que la pareja se mantuvo "incordiosa" durante la totalidad del viaje. "Estaban muy alcoholizados; hablaban fuerte, se gritaban, se empujaban y los pasajeros no sabíamos qué hacer", detalló el testigo.
Pedido de restricciones al consumo de alcohol
A raíz de este evento, la empresa Ryanair emitió un comunicado oficial manifestando su repudio absoluto hacia los actos de violencia originados durante el vuelo. La compañía ha señalado que este tipo de incidentes se han vuelto una problemática recurrente en la industria aérea.
El director de la aerolínea, Michael O’Leary, hizo un llamado público a las autoridades aeroportuarias para restringir la venta de alcohol en las terminales. O’Leary propuso limitar el consumo antes de los vuelos matutinos como medida para reducir agresiones similares.
“Se está convirtiendo en un verdadero desafío para todas las aerolíneas. No logro comprender por qué alguien está sirviendo alcohol a las cinco o seis de la mañana”, afirmó el ejecutivo. El director sugirió que los aeropuertos solo operen bares en horarios específicos y controlados.
Nuevas multas y medidas de control
Como parte de su propuesta, el CEO de Ryanair planteó establecer un límite estricto de dos bebidas alcohólicas por pasajero. Este control se realizaría mediante la presentación de la tarjeta de embarque al momento de la compra en los locales del aeropuerto.
"Este proceder se ha vuelto repetitivo. Ryanair se ve obligada a desviar casi un vuelo diario debido al comportamiento de viajeros que consumen alcohol en exceso", aseguró O’Leary. La empresa busca minimizar el impacto operativo y el riesgo para la seguridad de pasajeros y tripulantes.
Para reforzar estas medidas, la aerolínea anunció que a partir del año 2025 impondrá sanciones económicas severas. Los pasajeros que incurran en conductas indebidas que resulten en su expulsión de un vuelo deberán abonar multas de 500 euros.