Dolor. Quién era Silvina Drago, la investigadora del Conicet que fue encontrada muerta con ochos disparos
Bioquímica, vicedirectora universitaria y referente internacional en nutrición, Drago había logrado en febrero la máxima jerarquía de la carrera científica.
La comunidad científica argentina despide con profunda consternación a Silvina Rosa Drago (56), cuya trayectoria de más de 30 años la posicionó como una de las mentes más brillantes en ingeniería de alimentos. La mujer fue encontrada muerta en su casa, con ocho heridas de arma de fuego en su cuerpo.
Horas más tarde, su pareja, Héctor Osvaldo Riego (63) también fue hallado sin vida. La Justicia investiga el hecho como femicidio seguido de suicidio.
Drago no sólo era una destacada bioquímica; poseía una formación académica de excelencia con un doctorado en Nutrición por la UBA y otro en Ciencias Biológicas. En febrero de este año, había alcanzado la categoría de Investigadora Superior del Conicet, el grado más alto al que puede aspirar un científico en el país.
Una vida dedicada a la innovación alimentaria
Su labor científica se tradujo en más de 165 publicaciones en libros y revistas internacionales de alto impacto. Como vicedirectora del Instituto de Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL), lideró proyectos que buscaban transformar la producción alimenticia mediante alta tecnología.
Además de su faceta investigadora, Drago era reconocida por su rol como formadora de nuevas generaciones. Dirigió numerosas tesis doctorales, de maestría y trabajos finales. También estuvo a cargo del Programa de Alimentos de Interés Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

"Santafesina Destacada" y orgullo académico
En mayo de 2023, el Concejo Municipal de Santa Fe la distinguió con el título de “Santafesina Destacada”. Este reconocimiento subrayaba su constante aporte al desarrollo científico regional y su compromiso con la educación pública, valores que defendió en cada congreso internacional donde representó al país.
Su perfil resonaba en los nodos científicos de todo el territorio argentino por su activa participación en redes de investigación y transferencia tecnológica. Recientemente, se desempeñaba también como responsable del Área Cereales y Oleaginosos del ITA.
El sentido adiós de la comunidad científica
La Universidad Nacional del Litoral expresó su pesar a través de un comunicado oficial: “Acompañamos a familiares, amigos y compañeros de trabajo en este difícil momento”. Por la pérdida, la FIQ decretó duelo institucional y el Rectorado dispuso que las banderas permanezcan a media asta.
Colegas y alumnos inundaron las redes sociales con mensajes que destacan su rigurosidad profesional y su calidez humana.


