“Siento un dolor terrible e insoportable”, escribió la madre de la adolescente asesinada en un operativo policial en Santiago del Estero
“Las fuerzas de seguridad creen que por ser de un barrio humilde merecemos morir”, sostuvo la mamá de Silvia en una carta.
"Siento un dolor terrible e insoportable", fueron algunas de las durísimas palabras que alcanzaron a salirle a la madre de Silvia Maldonado (17), la joven mamá de dos niños que murió de un balazo en la cabeza durante un confuso operativo policial en un barrio humilde de Santiago del Estero.
El episodio se registró el domingo pasado y derivó en una protesta el lunes, que culminó en las últimas horas con la detención de ocho efectivos policiales, uno de los cuales admitió ser el responsable del disparo fatal.
Mientras Gendarmería investiga el caso, la madre de Silvia difundió una carta en las redes sociales para despedirla.
La carta completa:
Luego de que una amiga denunciara haber sido asaltada, el domingo a la mañana la Policía comenzó a recorrer nuestro barrio Gas del Estado, casa por casa. Y a la noche nos tocó a nosotros. Llegaron prepotentes, para ingresar como sea. Yo había salido a comprar y los atendió mi hija Silvia, de 17 años, que les pidió la orden de allanamiento. Se enojaron y desataron la peor violencia: la sacudieron, la ahorcaron y le pegaron con una Itaka. Afuera, sus amigos observaron la represión y empezaron a gritarle a los efectivos que dejaran de golpearla y se fueran. Así lo hicieron.
Sin embargo, antes de doblar en la esquina ya arriba de sus patrulleros, el policía José Abraham disparó con su arma reglamentaria y le pegó en la frente un tiro mortal a Silvia. Llegué a casa un par de minutos después y ya la estaban cargando en la moto de un vecino. Cuando la vi pensé que la habían golpeado nada más, pero al darme cuenta de la gravedad se me cayó el mundo. La llevamos al Hospital Independencia, el más cercano, pero allí los médicos nos dijeron que no podían hacer nada porque no reaccionaba. Nos derivaron al Hospital Regional, donde quedó internada pero tampoco pudieron operarla porque el balazo ya le había afectado todo el cerebro. Mi hija luchó hasta hace unas horas por su vida pero no aguantó más y falleció esta mañana.
Me arrebataron a una joven llena de sueños que estaba criando a dos hermosas criaturas de dos años y de un mes. Nos destruyeron sin razón. Las fuerzas de seguridad creen que por ser de un barrio humilde merecemos morir.
Siento un dolor terrible e insoportable. Es todo muy reciente, no me salen las palabras.
Sólo pido que no pase más. Y que se haga justicia por mi hija.

