De Montenegro. Secta en Bariloche: el líder ruso detenido denunció "agravamiento ilegal" y exige ir a una quinta
La defensa de Konstantin Rudnev presentó un hábeas corpus por la demora en su traslado a un arresto domiciliario en Buenos Aires, medida que es rechazada por la fiscalía.
La defensa de Konstantin Rudnev, sindicado como el líder de una organización transnacional dedicada a la trata de personas, presentó un recurso de hábeas corpus para denunciar un agravamiento ilegítimo de sus condiciones de detención. El reclamo surge ante la demora en el traslado del ciudadano ruso desde la Unidad 6 de Rawson hacia un domicilio en San Vicente, provincia de Buenos Aires.
Pese a que el Tribunal de Revisión dispuso la prisión domiciliaria el pasado 23 de abril, el traslado aún no se concretó. El abogado defensor, Martín Sarubbi, aseguró que la caución económica exigida fue depositada el 29 de abril y que todas las obligaciones fijadas por la Justicia ya se encuentran en regla.
Las condiciones del arresto y la postura de la defensa
El lugar asignado para que Rudnev cumpla la medida es un predio rural de dos hectáreas en San Vicente. Entre las condiciones impuestas se encuentran el uso de una tobillera electrónica, la intervención de garantes y la prohibición de contacto con las víctimas.
La defensa argumentó que la Dirección de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica ya confirmó la disponibilidad del mecanismo de control. Incluso propusieron costear de forma privada el traslado en avión para evitar mayores dilaciones en el proceso judicial.

De acuerdo con la presentación judicial, ni el juez interviniente ni la oficina correspondiente activaron los protocolos necesarios para el traslado. Sarubbi resaltó que la situación vulnera garantías constitucionales básicas del detenido al no aplicarse una resolución que ya está firme.
El fuerte rechazo de la Fiscalía de Bariloche
En contrapartida, la Sede Fiscal Descentralizada de Bariloche impugnó la prisión domiciliaria al considerar que persisten altos riesgos procesales. La fiscalía advirtió que Rudnev conviviría en la quinta con una mujer que, si bien no está imputada, fue investigada en la causa por su situación de vulnerabilidad.
Los investigadores señalaron que el predio de San Vicente es de difícil acceso y se encuentra a más de 1.400 kilómetros del tribunal que lleva el caso. Además, alertaron que el monitoreo electrónico sólo supervisa la presencia en el lugar, pero no los contactos con terceros ni la posible comisión de nuevos delitos.
La fiscalía recordó que Rudnev tiene antecedentes en Rusia con una condena de 11 años por abuso sexual y narcotráfico. También destacaron que fue arrestado en el aeropuerto de Bariloche cuando intentaba huir, oportunidad en la que intentó autolesionarse con una hoja de afeitar.
Una organización bajo fachada espiritual
La causa investiga una red que operaba bajo la apariencia de centros de yoga y espacios espirituales para captar víctimas. Según el expediente, la organización trasladaba y acogía personas con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre mediante engaños.
A Rudnev también se lo acusa de intentar alterar la identidad del hijo de una de las víctimas, buscando inscribirlo con su apellido.
El conflicto judicial escaló ahora al ámbito del Tribunal de Revisión, que deberá definir si sostiene el beneficio de la domiciliaria o hace lugar a la impugnación fiscal por peligro de fuga.





