Un repartidor que regresaba a su casa tras su jornada laboral fue interceptado por dos motochoros en la localidad de San Francisco Solano, partido de Quilmes, Buenos Aires, el pasado sábado. El hecho ocurrió cerca de las 2.45 y fue registrado por cámaras de seguridad.
El incidente se originó cuando la motocicleta del trabajador sufrió un desperfecto mecánico que lo obligó a detenerse en la vía pública. En ese momento, fue abordado por dos delincuentes que circulaban en otro rodado similar.
El ataque y la resistencia del trabajador
Según el relato de la víctima a medios locales, uno de los asaltantes descendió del vehículo y le ordenó: “Quedate quieto y dame el celular”. Ante la resistencia del repartidor, el delincuente comenzó a golpearlo violentamente en la cabeza.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad muestran la brutalidad de la agresión. El atacante golpeó al trabajador de manera reiterada y con tal fuerza que llegó a arrancarle el casco de seguridad.
Intervención de los vecinos del barrio
Alertados por los ruidos y los gritos de auxilio, tres jóvenes del barrio salieron de sus viviendas para defender a la víctima. Al grito de “¡Dejalo, dejalo!”, los vecinos se acercaron rápidamente para confrontar a los asaltantes.
Al advertir que habían perdido la superioridad numérica, los delincuentes decidieron desistir del asalto. Antes de escapar, uno de ellos le gritó a su cómplice: “¡Tirale, tirale!”, aunque finalmente huyeron sin efectuar disparos ni concretar el robo.
El estado de la víctima tras el hecho
A pesar de los golpes recibidos durante el ataque, el repartidor logró conservar su motocicleta y su teléfono móvil, elementos esenciales para su desempeño laboral. El joven destacó la rápida reacción de quienes acudieron en su ayuda.
“Me salió gritarles que era del barrio y por eso los pibes me ayudaron”, explicó el trabajador tras ser asistido por los vecinos. Los habitantes de la zona ayudaron al joven a reincorporarse mientras los agresores escapaban a toda velocidad del lugar.