Propofest. Propofol: un anestesiólogo admite consumo entre médicos por estrés y depresión

La entrevista anónima revela prácticas conocidas en el ámbito sanitario y pone el foco en el acceso y uso indebido del anestésico.

11 de abril de 2026 a las 10:30 a. m.
Propofol: un anestesiólogo admite consumo entre médicos por estrés y depresión
El propofol es el anestésico intravenoso más utilizado.

Un anestesiólogo con 15 años de experiencia reconoció que el consumo de propofol entre profesionales de la salud pasa hace años y está asociado, principalmente, al estrés laboral y la depresión.

La entrevista, publicada por Infobae, aporta una mirada interna en medio de una investigación judicial que ya tiene imputados y dos muertes bajo análisis.

"Los médicos siempre se drogaron por estrés y depresión", afirmó el especialista, que habló bajo anonimato. Y agregó una definición que grafica el efecto buscado: "El propofol es apagar la cabeza".

Un consumo conocido dentro del sistema

El testimonio sostiene que el uso indebido de anestésicos no es un fenómeno nuevo ni aislado. Según explicó, se trata de una práctica conocida dentro de especialidades críticas como anestesiología, terapia intensiva y psiquiatría.

"En el rubro lo sabemos muy bien. Pero nunca vi algo así, con este nivel de exposición", señaló en referencia a la difusión de las llamadas propofest, supuestas reuniones donde se administraría la droga en ámbitos privados.

El profesional diferenció ese fenómeno, al que calificó como frívolo, de los consumos históricos dentro del sistema de salud, vinculados a cuadros de agotamiento y problemas de salud mental.

Acceso y controles en debate

Uno de los puntos más sensibles que surgen de la entrevista es la facilidad de acceso a estas sustancias. "Sacar sustancias de un hospital es una pavada. Te la podés llevar en una jeringa", admitió.

La afirmación se da en paralelo a la causa judicial que investiga el presunto hurto de propofol en el Hospital Italiano, donde dos profesionales, un anestesista y una médica residente, fueron procesados con embargo por $ 100 millones.

La denuncia inicial fue impulsada por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), que alertó sobre uso indebido, sustracción y consumo de sustancias.

Las muertes que encendieron la alarma

Investigan la muerte de otro enfermero: había ampollas de fentanilo, propofol, midazolam y más
Investigan la muerte de otro enfermero: había ampollas de fentanilo, propofol, midazolam y más (TN)

El caso tomó dimensión pública tras las muertes del anestesiólogo Alejandro Zalazar y el enfermero Eduardo Bentancourt, ambos hallados en circunstancias compatibles con el uso de anestésicos.

En los domicilios se encontraron ampollas de propofol, fentanilo y otros sedantes, además de jeringas y vías de administración.

Las investigaciones judiciales, que avanzan por separado, aún no tienen imputados por las muertes, pero sí pericias en curso y nuevos testimonios bajo análisis.

Qué dice la evidencia científica

El problema del consumo de propofol entre profesionales de la salud no es nuevo y está documentado en la literatura médica.

Indagaron a dos médicos involucrados en la presunta red de "fiestas de propofol" del Hospital Italiano. (Gentileza Infobae)
Indagaron a dos médicos involucrados en la presunta red de "fiestas de propofol" del Hospital Italiano. (Gentileza Infobae) (Gentileza)

Un estudio publicado en el Journal of Addiction Medicine analizó 22 casos de médicos con dependencia a esta sustancia en Estados Unidos. La mayoría eran anestesiólogos, con antecedentes de depresión y acceso directo al fármaco.

Otra revisión en el Canadian Journal of Anesthesia relevó 88 casos de uso indebido: la conclusión fue contundente. "La muerte era la forma más común de identificar este uso indebido".

En Argentina, trabajos presentados en congresos de anestesiología ya advertían sobre el estrés laboral, el síndrome de burnout y el abuso de drogas como riesgos asociados a la especialidad.