Luis Romero, un chofer de 42 años con casi dos décadas de experiencia, fue brutalmente agredido este domingo en la localidad bonaerense de Pilar. El ataque ocurrió luego de una discusión con un pasajero que le reclamó no haber detenido la unidad en una parada solicitada.
El hecho tuvo lugar en el interno 85 de la línea 511, cuando el vehículo circulaba por el cruce de las calles Paraguay y Baradero. Según el testimonio de la víctima, el pasajero se violentó porque el trabajador no escuchó el timbre para descender.
El inicio de la agresión
“Me dijo que sí había tocado el timbre, que me lavara los oídos. Le contesté que escucho bien y que no hiciera problema. Le abrí la puerta y se bajó”, relató Romero a medios locales.
Sin embargo, cuando el colectivo intentó retomar el recorrido, el hombre volvió a subir por la puerta trasera. Una vez arriba, se dirigió directamente al conductor y comenzó a golpearlo repetidamente en la cabeza y la cara.
El trabajador denunció que el agresor utilizó una manopla de metal para incrementar el impacto de los golpes. El violento episodio quedó registrado íntegramente por las cámaras de seguridad instaladas dentro de la unidad de transporte.
Gravedad de las lesiones
Tras el ataque, el agresor se dio a la fuga, mientras que una pasajera asistió al chofer y solicitó ayuda al 911 y al servicio de emergencias Same. Romero fue trasladado de urgencia al Hospital Central de Pilar para recibir atención médica especializada.
Los estudios radiológicos y una tomografía confirmaron que el conductor sufrió una triple fractura en el pómulo derecho con desplazamiento. Actualmente, el trabajador presenta visión nublada, el rostro inflamado y serias dificultades para poder alimentarse.
“Hace 19 años que soy chofer y es la primera vez que me pasa algo así. Esta persona tiene que pagar por lo que me hizo”, manifestó la víctima. Los médicos evaluarán en los próximos días si es necesaria una intervención quirúrgica reconstructiva.
Investigación y búsqueda del atacante
La denuncia fue radicada en el Destacamento de Agustoni, donde intervienen autoridades policiales y judiciales. Romero, acompañado por delegados gremiales y directivos de la empresa, entregó los videos de seguridad para facilitar la identificación del sujeto.
Hasta el momento, el agresor permanece prófugo de la Justicia, mientras se analizan las imágenes para dar con su paradero.