Crimen en Córdoba. La pareja acusada de torturar y matar a doña Vicenta, durante un asalto, vivía al lado de su casa

Se extiende la conmoción en Quilino, tras el feroz homicidio de la vecina de 82 años. Fue maniatada y amordazada. Una mujer y su novio, presos con graves cargos. Hay un prófugo con orden de captura. Para la fiscalía, fue un ataque a traición.

26 de abril de 2026 a las 09:10 p. m.
La pareja acusada de torturar y matar a doña Vicenta, durante un asalto, vivía al lado de su casa
La mujer y su novio acusados vivían al lado de la casa de la víctima.

Quilino no duerme. Y así seguirá. Es que la pequeña población del norte cordobés vuelve a estar sumergida en una pesadilla tras un brutal episodio que alteró a todos y todas.

Ya había ocurrido en junio de 2012 con el salvaje asesinato de la madre de la por entonces intendenta Soledad Carrizo. Doña María Cabrero de Carrizo fue asesinada a puñaladas en el marco de un asalto por el que fue detenido un joven adicto.

Casi 14 años después, otro salvaje asesinato vuelve a sacudir a esta localidad del departamento Ischilín.

Doña Vicenta López tenía 82 años, era jubilada y vivía en paz con su perro cocker.

La fiscal que tomó la causa, Analía Cepede, dio los detalles del hecho este lunes a La Voz En Vivo.

La encontraron asesinada en su habitación. Estaba maniatada y amordazada. Tenía señales claras de haber sido víctima de un despiadado ataque en su hogar. La vivienda se encontraba dada vuelta con ese típico desorden de quien busca un objeto de valor.

Arduo trabajo tuvieron los policías y peritos para poder controlar al perro de la víctima e ingresar al cuarto para trabajar.

Brutal crimen de una mujer de 82 años en un asalto en su casa de Quilino. (Diario Primer Informe)
Brutal crimen de una mujer de 82 años en un asalto en su casa de Quilino. (Diario Primer Informe) (Diario Primer Informe)

El crimen fue descubierto el pasado viernes a la noche.

Tras el estupor y la conmoción, una investigación precisa y ágil, coordinada por la fiscal Analía Cépede de la ciudad de Deán Funes, permitió avanzar a paso firme.

Resultado: una mujer y su novio están presos por el asesinato.

Teresita Sánchez (36) y Leandro Jaime (33), un personaje de pueblo con antecedentes de robo y señalamientos de adicciones, vivían al lado de la víctima, alambrado de por medio. La mujer tiene un bebé de pocos meses.

Ahora, ambos están en prisión.

La fiscal los acusó por homicidio en ocasión de robo.

Brutal crimen de una mujer de 82 años en un asalto en su casa de Quilino. (Diario Primer Informe)
Brutal crimen de una mujer de 82 años en un asalto en su casa de Quilino. (Diario Primer Informe) (Diario Primer Informe)

Hay un prófugo. Tiene 25 años. La fiscal pidió su captura nacional por el mismo delito. Desapareció de su casa del pueblo de Lucio V. Mansilla.

Se sospecha que huyó con parte del dinero robado a la anciana.

El joven habría sido “contratado” por Jaime para participar en el asalto, según la sospecha fiscal.

A doña Vicenta le robaron un dinero producto de una venta de un auto, según la sospecha.

Para la fiscalía, la existencia de ese dinero en la casa había sido conocida por el hoy hombre detenido cuando fue a arreglarle a la anciana un foco quemado pocos días atrás.

La fiscal entiende que, ya en medio del asalto, la víctima habría y reconocido a los agresores. Eran sus propios vecinos. Por eso terminó muerta, razona la fiscal.

De allí que la funcionaria judicial analice agravar los cargos a homicidio criminis causae (cuando se mata para lograr la impunidad).

La pesquisa se sustancia en testimonios, filmaciones y huellas (como pisadas en el piso).

Hay una “confesión” obtenida en la casa de los hoy acusados. Una persona “se quebró” y complicó a la pareja.

“Todo indica que tenemos otro caso de traición y crimen en Córdoba”, dijo un policía

Conmoción en Quilino por el crimen de una jubilada.
Conmoción en Quilino por el crimen de una jubilada. (Diario Primer Informe)

Salvaje crimen y el desconsuelo

Vicenta vivía en una simple y bonita casa de ladrillo visto, rejas y un jardín con rosas cuidadas en calle Chubut al 140, en paralelo a la ruta 60.

Había enviudado.

El viernes a la noche, preocupado por la falta de noticias suyas, un sobrino de la mujer llegó a la casa.

No le costó abrir la puerta. A poco de revisar, halló a su tía muerta en la habitación, sobre una cama, con las señales claras de haber sufrido un tremendo asalto.

Dos nuevos detenidos en el caso del asesinato de una jubilada en Quilino.
Dos nuevos detenidos en el caso del asesinato de una jubilada en Quilino. (Policía de Córdoba)

“No es común esa violencia en estos lugares”, diría un pesquisa.

En un ataque de nervios y desesperación, el sobrino llamó a la Policía. Al cabo de un rato, la zona estaría de uniformados y jefes policiales.

“Acordonen la casa, no entra nadie, secuestran celulares de quienes estuvieron ahí y sus zapatillas…”, ordenó la fiscal por teléfono antes de llegar al lugar.

Cépede sabe que para esclarecer un hecho (y más de ese tipo) hay que estar en el lugar. Y así fue.

Esa misma noche y madrugada, mientras los pesquisas trabajaban en la escena del crimen, comenzó la ardua labor de buscar testigos, pruebas y filmaciones.

Una mujer con un bebé en brazos

A poco de ahondar en las averiguaciones, los pesquisas se dieron con que la jubilada había vendido un auto y tenía dinero en su casa. El desorden en el lugar y las pisadas que iban y volvían daban cuenta de que los asesinos habían buscado y obtenido ese dinero.

En el marco de las mismas averiguaciones, la fiscal decidió hablar con los vecinos.

No tardó en dialogar con Teresita Sánchez y su pareja Leandro Jaime.

La mujer tenía el bebé en andas y lo amamantaba cuando empezó a dialogar con la fiscal en la misma calle, según testigos. Fue una charla relativamente tranquila.

Tenso fue el diálogo ya con el novio de la mujer: el hombre se quejó sobre por qué le habían secuestrado las zapatillas y el celular, según narraron testigos.

Las averiguaciones continuaron entre testimonios varios, búsquedas de testigos y filmaciones.

Relato clave

En ese arduo trabajo, la fiscalía obtuvo el testimonio de una persona cercana a la pareja de vecinos. Ese testimonio, según pudo averiguar La Voz, fue decisivo. Con lujo de detalles, esa persona brindó datos claves.

La fiscalía entiende que Leandro Jaime habría ido poco tiempo atrás a la casa de la jubilada a cambiarle un foco de luz como un favor.

Fue así que se habría enterado sobre la venta del auto.

Al parecer, según la sospecha, el hombre habría ido a Lucio V. Mansilla a buscar “mano de obra” para el robo.

“Sabemos que dio con un joven que no se animó. Ese joven dio el dato de otro que dijo que sí”, confió una fuente de la causa.

Los pesquisas entienden que doña Vicenta habría sido sorprendida el viernes al atardecer cuando terminó de regar sus rosas.

Cuando se disponía a entrar a su casa, habría sido empujada por el joven “forastero”.

Detrás suyo, según la sospecha fiscal y policial, habrían hecho lo propio la pareja de vecinos.

La víctima fue víctima de un brutal asalto. Fue maniatada y amordazada con una sábana. Murió al poco rato.

¿Y el bebé? “El bebé quedó con su abuela. Eso lo tenemos comprobado”, dijo una fuente del caso.