Horror en Corrientes. Su papá le pegó, fue a la escuela, le confesó a las maestras que además la violaba

El caso salió a la luz cuando una de las víctimas, de 14 años, relató los ataques en su escuela tras ser castigada por su padre con cables para que guardara silencio. También hacía lo mismo con su hermana de 11 años.

25 de mayo de 2026 a las 07:41 a. m.
Su papá le pegó, fue a la escuela, le confesó a las maestras que además la violaba
Condenaron a dos años de prisión a un hombre por abuso sexual contra una joven con discapacidad

Un hombre residente en la zona rural de Colonia Carolina, en las cercanías de la ciudad de Goya, en Corrientes, fue detenido y puesto bajo prisión preventiva tras ser acusado de abusar sexualmente de sus dos hijas de 11 y 14 años.

La situación fue descubierta luego de que la mayor de las hermanas presentara signos de violencia física en su establecimiento escolar y confesara el calvario que vivían ambas.

El hecho comenzó a trascender públicamente el pasado martes 12 de mayo, cuando una profesora de una escuela rural observó que una de sus alumnas tenía marcas compatibles con castigos físicos.

Ante la evidencia de lesiones lineales en diversas partes del cuerpo, la docente procedió a indagar sobre el origen de los golpes.

La adolescente relató que el día anterior su progenitor la había golpeado severamente utilizando cables. Según su testimonio, el ataque físico tenía como objetivo evitar que ella o su hermana menor contaran que el hombre había vuelto a abusar de ella mientras la madre de ambas se encontraba ausente.

El pedido de auxilio en el aula

Tras escuchar el relato de la menor, la docente dio aviso inmediato a la directora del establecimiento educativo, quien activó los protocolos correspondientes. De esta manera, se procedió a realizar la denuncia ante la Policía de Corrientes para dar inicio a la investigación judicial.

La fuerza policial alertó a la Fiscalía de Goya, organismo que ordenó de manera urgente un examen médico para las dos hermanas que residían en la zona rural de Colonia Carolina. Los profesionales de la salud del Hospital de Goya confirmaron las sospechas iniciales de la institución escolar.

Los médicos constataron que tanto la adolescente de 14 años como su hermana de 11 presentaban señales compatibles con abusos sexuales de larga data. Con estos resultados, la Justicia correntina avanzó con las medidas restrictivas de libertad contra el sospechoso.

Detención y medidas de protección

La fiscal a cargo del caso, María Eugenia Ballará, solicitó la detención inmediata del acusado tras obtener la evidencia médica. Un juez de Garantías de la ciudad de Goya hizo lugar al pedido, dictando la prisión preventiva por todo el tiempo que demande el proceso judicial.

Actualmente, las fuentes judiciales confirmaron que las víctimas permanecen internadas en el Hospital Regional de Goya para su atención y resguardo. La fiscalía ya ha solicitado que las niñas presten su declaración bajo la modalidad de Cámara Gesell para evitar su revictimización durante el proceso.

Además de las víctimas directas, la Justicia ha citado a declarar a un hermanastro de las niñas que no convive en el mismo domicilio.

También se espera que una compañera de curso de la víctima mayor preste testimonio, ya que habría sido quien la incentivó a romper el silencio.

Investigación del entorno familiar

La investigación busca determinar el grado de conocimiento o responsabilidad de otros integrantes del círculo íntimo. Por el momento, se ha solicitado un informe socioambiental para conocer las condiciones de vida de las hermanas en su hogar.

Respecto a la madre de las menores, la fiscalía aún no ha formulado una imputación formal, aunque esto podría cambiar según lo que surja de las declaraciones en Cámara Gesell. La mujer declaró ante los investigadores que no advirtió el momento en que el hombre atacó con cables a la hija mayor.

Finalmente, se ha dado intervención al Juzgado de Familia de Goya para que determine el destino de las hermanas una vez que reciban el alta médica. El caso se maneja con hermetismo para proteger la identidad y la integridad de las menores involucradas.