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Ola de episodios delictivos aqueja a Alto Verde y Altos de Villa Cabrera

Asaltos y robos se repiten de manera periódica desde abril a esta parte: nueve casos. En dos oportunidades, delincuentes utilizaron el “ardid de la pelota”. Vecinos del sector critican falta de un patrullaje preventivo.

12 de julio de 2014 a las 12:01 a. m.
Ola de episodios delictivos aqueja a  Alto Verde y Altos de Villa Cabrera

A fines de abril, entre el jueves 10 y el miércoles 30, barrio Alto Verde, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba, fue escenario de un registro penoso: cuatro episodios delictivos contra viviendas particulares ubicadas en un radio de sólo cinco cuadras.

Cuando La Voz del Interior reveló esta seguidilla de robos y asaltos, que incluyó el caso de una jubilada que sufrió diferentes cortes a manos de un grupo de asaltantes que ingresó en su casa tras forzar una reja y una ventana, los móviles policiales al fin aparecieron por la zona.

Sin embargo, al poco tiempo se fueron, y ahora otra vez volvieron a amontonarse las noticias sobre la delincuencia en ese sector de la ciudad.

De acuerdo a un relevamiento que han realizado los propios vecinos de la zona –ya que ninguno de estos episodios ha sido informado de manera oficial por la Policía de Córdoba–, en las últimas semanas se produjeron cinco nuevo robos y asaltos en un radio de sólo 150 metros, entre Alto Verde y Altos de Villa Cabrera, a escasas cuadras del “foco” donde se produjo la ola delictiva anterior.

Significa que desde abril hasta hoy, en menos de 10 cuadras se contabilizaron nueve casos de inseguridad.

Ardid

Y al igual que en abril, otra vez los delincuentes volvieron a aplicar el “ardid de la pelota” para engañar a una jubilada.

El jueves 10 de abril, a la mañana, una vecina de calle Manuel Quintana al 2400 fue víctima de esta metodología.

Mientras barría la vereda, cerca de las 11, a plena luz del día, se acercó una joven que dijo ser la vecina del otro lado de la misma manzana.

“Mi hijo tiró la pelota a su patio, ¿me la puede alcanzar?”, le pidió con amabilidad, según publicó este diario en aquella oportunidad.

La jubilada fue hasta su patio, buscó y no encontró ninguna pelota y volvió a la calle para decirle a la jovencita que allí no había caído.

Sin embargo, apenas quiso abrir la puerta, un zapato de hombre le impidió volver a cerrarla. De un empujón, la tiraron hacia atrás y en segundos quedó rodeada de tres delincuentes. Fue reducida y le robaron diferentes objetos de valor y dinero.

Ahora, hace pocos días, el ardid se repitió en calle Javier López, entre Vera y Zárate y Madre Rubatto. Otra vez, una jubilada fue la víctima, lo que revela que los ladrones realizan un trabajo de inteligencia previo.

Una joven tocó el timbre y repitió la misma escena. Que era vecina de la manzana, del otro lado, y que un hijo había tirado la pelota en el patio de la mujer.

En este caso, la víctima invitó a su “vecina” a ir juntas al fondo a buscar la pelota.

Estuvieron varios minutos, sin éxito. La joven se disculpó y se fue.

Tras ello, y sin sospechar de nada extraño, la dueña de casa se sentó a comer, hizo otros quehaceres y recién cuando se disponía a ir a dormir la siesta se topó con que extraños habían dado vuelta por completo todo el dormitorio.

A partir de entonces, los casos de robos –en estas ocasiones, sin utilizar el ardid– se suman: desvalijaron dos casas de la misma cuadra y otras dos a la vuelta, sobre Madre Rubatto.

En uno de estos robos, los ladrones, a plena mañana, cargaron todo en el auto que estaba estacionado en el garaje, abrieron el portón y salieron en el vehículo.

Críticas

Por ninguno de estos episodios hay personas detenidas.

“¿Cómo puede ser que se muevan con tanta tranquilidad por estas cuadras a cualquier hora? ¿Acaso eso no es zona liberada?”, concluyó un hombre.

En tanto, otra vecina también se quejó y advirtió que desde que comenzaron los “megacontroles” con puestos policiales fijos en las avenidas, los patrullajes preventivos “desaparecieron” del barrio.