Crimen en Córdoba. Con la hipótesis de un asalto a traición en su casa, buscan a los asesinos de Cristina

Investigadores policiales y judiciales trabajan para identificar al o las personas que entraron bajo engaño a la vivienda de la mujer de 84 años en barrio Ameghino Sud, en la Capital. Los atacantes abrieron el gas antes de escapar. No hay imputados.

07 de julio de 2026 a las 06:55 p. m.
Con la hipótesis de un asalto a traición en su casa, buscan a los asesinos de Cristina
Domicilio de la mujer que fue hallada muerta en barrio Ameghino. (Nicolás Bravo / La Voz)

Al tiempo que la bronca y la conmoción se extienden en barrio Ameghino Sur, en la franja oeste de la ciudad de Córdoba, tras el asesinato de María Cristina Trejo (84), investigadores policiales y judiciales trabajan para esclarecer el crimen y dar con los autores. La mujer fue hallada muerta bajo su cama de una de las habitaciones. Antes de escapar, él o los asesinos abrieron las hornallas de la cocina e inundaron toda la vivienda con gas.

No está claro si quisieron matar a la mujer de esa manera o si pretendían quemar la casa y el fuego se apagó.

La principal hipótesis es que se trató de un asalto domiciliario.

Pero, como viene sucediendo desde hace varios años en Córdoba, no se habría tratado de un robo típico cometido por ladrones armados que andan al voleo.

La sospecha de los pesquisas es que los atacantes conocían bien a la mujer y se habrían valido de ese conocimiento y confianza para entrar a su domicilio.

Fue lo, que se cree, lo que se sospecha, un asalto a traición seguido de crimen. Para completar el cuadro, los atacantes habrían intentado camuflar o desviar la escena del crimen con un incendio que por fortuna no arrancó.

En medio de todo, él o los asesinos se llevaron el celular de la víctima y se hicieron pasar por ella.

Con esa hipótesis de un homicidio en ocasión de robo, la causa está siendo investigada por la fiscalía de distrito de feria de Córdoba y un cuerpo de investigadores policiales y judiciales. Por ahora, él o los criminales no cayeron. Tampoco hay imputados. Hay sospechas.

Se trata del crimen 34º en lo que va del año en la provincia de Córdoba.

Las preguntas, por ahora, sin respuestas concluyentes son: ¿quiénes entraban a esa casa? Acaso, ¿una o varias de esas personas fueron capaces de llegar tan lejos? ¿Quién o quienes se valieron de esa cercanía para ingresar a la vivienda y hacer lo que hicieron?

El trabajo de los pesquisas se centra en determinar quiénes conocían ese hogar y entraron entre el viernes 3 y el sábado 4 de julio pasados.

Domicilio de la mujer que fue hallada muerta en barrio Ameghino. (Nicolás Bravo / La Voz)
Domicilio de la mujer que fue hallada muerta en barrio Ameghino. (Nicolás Bravo / La Voz) (Nicolás Bravo / La Voz)

Espanto en casa

Todo se descubrió como se suelen descubrir estos espantos: la falta de noticias de un ser querido.

Sucedió que hacía varias horas que una hermana de Cristina –que no reside en Córdoba Capital- estaba muy preocupada. Llamaba y le escribía por celular y no obtenía respuestas. Todo era extraño.

Preocupada, la mujer se comunicó con unos vecinos de Ameghino Sur y les transmitió su preocupación.

Estas personas comenzaron a llamar a Cristina, pero nadie respondía.

Domicilio de la jubilada que fue hallada muerta en barrio Ameghino.
Domicilio de la jubilada que fue hallada muerta en barrio Ameghino. (Nicolás Bravo/ La Voz)

Fue así que empezaron a escribirle por WhatsApp una y otra vez.

Tras el aluvión de mensajes, alguien comenzó a responderles que “todo estaba bien” pero que el teléfono “no andaba”, que “no llamen”.

Haciéndose pasar claramente por Cristina, esa persona respondía que no podía hablar por teléfono, sólo responder mensajes.

Más que preocupados, los vecinos temieron lo peor. Mientras uno fue hasta la casa de calle Uritorco al 3600 y la encontró cerrada, otro saltó una tapia y comenzó a percibir gas.

“Llamamos a la Policía. Vinieron y nos dijeron que había que hacer una denuncia”, comentaría un vecino. Ya era sábado.

Tras la presentación judicial, volvieron los policías al lugar y llamaron a los bomberos. Las puertas de la vivienda fueron forzadas.

Ya eran las 2 de la madrugada del domingo 5 de julio cuando entraron.

A poco de ingresar, un profundo olor a gas inundaba todo. Las hornallas sin fuego fueron cerradas y puertas y ventanas fueron abiertas para ventilar el ambiente.

El espanto sería descubierto poco segundos después cuando fueron al cuarto: Cristina yacía muerta sobre el piso y prácticamente bajo la cama.

Algunas fuentes señalaron que, a simple vista, no presentaba lesiones.

Otros voceros no fueron tan concluyentes en ese punto. Sí remarcaron que no tenía ataduras.

Al cabo de unos momentos, este hogar de calle Uritorco, a pocas cuadras del CPC de la ruta 20, zona oeste de la Capital cordobesa, iba a quedar copado por policías, investigadores y rato después por Policía Judicial.

La casa no presentaba el desorden típico que tienen los hogares que son blancos de robos.

Sin embargo, el hecho de que el celular no apareciera y los mensajes que habían sido enviados no tardaron en abonar la hipótesis de un robo que terminó de la peor forma.

El punto de las hornallas abiertas, si bien fue llamativo para algunos, para otros pesquisas no lo fue tanto.

“No es la primera vez que se hace eso en Córdoba con fines criminales”, abonó un detective.

“Se esperan los resultados de la autopsia para determinar cómo fue que murió”, comentó una fuente de la causa. Otro vocero remarcó que no caben dudas de un crimen.

La conmoción y la bronca se expanden por Ameghino Sud, una barrada de clase media trabajadora de la ciudad de Córdoba y que ya ha sido escenario de graves episodios de inseguridad.

El crimen de esta anciana ha puesto de pie a sus vecinos y vecinas.

Hipótesis de un ataque a traición

La sospecha central de la causa es que una o más personas conocedoras de Cristina Trejo fueron a su casa y, valiéndose de un engaño o de la eventual confianza que ella les tenía por conocerlas, les terminó abriendo la puerta del hogar.

Lo que sobrevino después fue, se cree, un robo violento que terminó de la peor manera.

Cristina no tenía familiares en Córdoba. Los pesquisas entrevistaban a allegados y conocidos para determinar qué faltante pueda existir.

En ese marco, también se trabaja para establecer quiénes iban a esa casa, quiénes formaban parte de la confianza de la víctima, quiénes concurrían, a quiénes la mujer dejaba entrar y quién podría haber sido capaz de llegar tan lejos.

En el marco de las averiguaciones tecnológicas y testimoniales que se desarrollan, y en la pluralidad de medidas en marcha de la pesquisa, están la búsqueda y análisis de filmaciones de cámaras de seguridad del sector, policiales y privadas.

Varios vecinos señalaron que Cristina era una mujer más que solidaria y que no dudaba en brindar asistencia a quien necesitara ayuda.

De allí que el abanico de personas que solían ir a esa casa sigue abierto y sin certezas.

En los últimos años, la ciudad de Córdoba ha sido escenario de varios crímenes de adultos mayores en sus hogares con la misma particularidad: sus agresores fueron jóvenes, varones y mujeres, que solían frecuentarlos por distintos motivos.