Florencio Varela. Los obligaban a trabajar como esclavos y a dormir con perros: rescatan a 13 chicos que eran explotados
Vivían en condiciones de hacinamiento, realizaban trabajos pesados y sufrían castigos con ayunos. La Justicia investiga también a funcionarios por presunto encubrimiento.
Unos 13 chicos fueron rescatados de un supuesto hogar infantil en Florencio Varela, en el conurbano bonaerense, donde vivían en condiciones extremas de explotación, violencia y abandono, según reveló una investigación judicial.
El caso es investigado por la Fiscalía N.º 8 de Berazategui, a cargo del fiscal Ernesto Daniel Ichazo, tras una denuncia que permitió detectar graves vulneraciones a los derechos de los menores.
De acuerdo con el informe oficial, los niños eran obligados a realizar trabajos físicos pesados durante largas jornadas, muchas veces incluso cuando estaban enfermos y sin recibir atención médica.
Trabajo forzado y castigos

Según la investigación, los chicos debían realizar tareas de albañilería, preparar cemento, levantar maderas, piedras y otros materiales pesados dentro del predio donde funcionaba el hogar.
También se los obligaba a limpiar el lugar, cortar pasto y construir cercos, además de realizar tareas vinculadas al cuidado de animales.
Entre sus actividades diarias estaba juntar con carretillas las heces y desperdicios de 31 perros y dos caballos, alimentar a los animales y limpiar los espacios donde vivían.
Las tareas se extendían hasta la medianoche y en ocasiones bajo la lluvia o a la intemperie, según detallaron los investigadores.
La causa también documentó castigos severos: si los chicos se negaban a cumplir con las tareas, podían ser privados de alimentos o expulsados al exterior durante la noche o en jornadas de frío.
Además, se registraron episodios de violencia física, incluidos golpes con objetos contundentes, según el expediente judicial.
Hacinamiento y falta de cuidados básicos

Durante los operativos se constató que los menores vivían en condiciones de hacinamiento, suciedad y alimentación deficiente.
En algunos casos dormían en las mismas camas con perros, mientras que la falta de higiene y atención médica era generalizada.
La investigación también reveló que no asistían regularmente a la escuela, lo que implicaba una vulneración directa de sus derechos a la educación.
Para evitar que se conociera lo que ocurría en el lugar, los responsables del hogar prohibían a los chicos mantener contacto con vecinos o con personas externas.
Allanamientos e investigación judicial
En el marco de la causa, la Justicia ordenó varios allanamientos en el predio donde funcionaba el hogar, además de procedimientos en domicilios y oficinas vinculados con funcionarios bajo sospecha.
Durante los operativos se secuestraron teléfonos celulares, un disco rígido de 160 GB y documentación considerada relevante para avanzar en la investigación.
Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos del área de Cibercrimen contra las Infancias y delitos conexos a la trata de personas de la Policía de la provincia de Buenos Aires, con apoyo de la Policía de la Ciudad.
Funcionarios bajo sospecha
La investigación también apunta a dos funcionarios de organismos de niñez de la zona oeste, quienes habrían intentado ocultar o alterar pruebas antes de uno de los allanamientos.
Según la fiscalía, los funcionarios habrían utilizado información reservada sobre medidas judiciales para advertir a las principales imputadas y permitir que el lugar fuera acondicionado antes del procedimiento.
La Justicia busca determinar si hubo encubrimiento o participación en la maniobra para ocultar las condiciones en las que vivían los menores.
Los 13 chicos rescatados quedaron ahora bajo resguardo de organismos de protección de la niñez, mientras continúa la investigación para establecer responsabilidades penales.



