Santa Fe. Narcoaviones: cayó un prófugo y su madre se desmayó cuando hallaron 50 kilos de cocaína enterrados en su patio
Flavio Gabriel Batista fue capturado en la localidad de Roldán acusado de integrar la red logística de los hermanos Borras, líderes de una banda de tráfico internacional.
La Gendarmería Nacional detuvo este lunes a Flavio Gabriel Batista (41), quien se encontraba prófugo tras el secuestro de un cargamento de 320 kilos de cocaína transportado en un narcoavión en mayo pasado. El operativo se realizó en la ciudad de Roldán, 25 kilómetros al oeste de Rosario, donde los agentes descubrieron 50 kilos de droga ocultos bajo tierra en la propiedad de la madre del sospechoso.
Los investigadores de la Justicia Federal y Gendarmería realizaron allanamientos en tres domicilios que Batista alternaba para ocultarse tras su regreso a la ciudad. En la vivienda de su progenitora, los efectivos detectaron tierra removida en el patio y desenterraron paquetes de color verde que contenían la sustancia.
Ante la evidencia encontrada por las fuerzas federales, la madre del detenido sufrió un desmayo en pleno procedimiento. La pista para localizar a Batista surgió del análisis de sus movimientos telefónicos y el hallazgo de un vehículo abandonado a pocas cuadras de su vivienda.
La conexión con el clan Borras
Según la investigación, Batista respondía al liderazgo de los hermanos Santiago Emmanuel (35) y Juan Cruz Borras (27), quienes ya fueron capturados en la localidad de Funes. A esta organización se le atribuye la autoría de dos cargamentos de cocaína detectados recientemente en la provincia de Santa Fe.
Los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Matías Scilabra, Diego Iglesias y Santiago Alberdi, imputaron a la banda por 62 kilos decomisados en Arequito y otros 321 kilos hallados en Villa Eloísa. Este último cargamento fue descubierto en una aeronave que aterrizó en un campo en el mes de mayo.
Logística para exportación
La justicia determinó que los Borras no operaban para otros capos locales, sino que gestionaban su propia estructura dedicada al contrabando de estupefacientes. La organización se abastece de productores bolivianos y brinda soporte logístico para trasladar la droga hacia los puertos de la provincia de Buenos Aires.
El objetivo final de la red era el envío de los cargamentos desde las terminales portuarias argentinas con destino a Europa. Batista era considerado una pieza fundamental dentro del aparato operativo que permitía el movimiento de la mercancía por vía terrestre tras los aterrizajes.
La detención de Batista representa un avance central para la causa judicial, que busca desarticular por completo los eslabones operativos del tráfico aéreo de cocaína en la región centro del país.

