Habló. El narco “Manteco” rompe el silencio: cómo movía 500 kilos por semana y la duda que lo persigue por la muerte de su pareja
Desde Perú, Manuel Mendoza Herrera, uno de los mayores proveedores de cocaína en Argentina, reconstruyó su negocio y cuestionó la muerte de su mujer en 2022.
Manuel Mendoza Herrera, alias “Manteco”, uno de los principales mayoristas de cocaína en Argentina en los últimos años, habló desde Perú tras cumplir condena y ser expulsado del país.
En una entrevista, describió con detalle cómo operaba su red, que llegó a distribuir hasta 500 kilos semanales, y planteó dudas sobre la muerte de su pareja, ocurrida en 2022.
El exjefe logístico del narcotráfico en el conurbano bonaerense aseguró que su principal motivación para hablar es esclarecer el fallecimiento de Déborah Urquiza. “Quiero saber quién mató a mi mujer”, afirmó, aunque reconoció no contar con pruebas.
Según su propio relato, durante años coordinó una estructura que trasladaba cocaína desde Perú hasta Buenos Aires, con una cadena de distribución que abastecía a distintas bandas, especialmente en Rosario y el conurbano.
Un negocio millonario y aceitado
“Manteco” aseguró que la droga se vendía sin adulterar, lo que le permitía alta rotación. “En una semana desaparecían los 500 kilos”, sostuvo. El kilo se compraba en origen a unos 500 dólares y, ya en territorio argentino, se comercializaba entre 3.000 y 3.600 dólares, dependiendo del comprador.
El esquema incluía transporte en avionetas hasta Bolivia, pasos clandestinos y distribución en vehículos utilitarios. En una sola camioneta podían mover hasta 200 kilos. Además, utilizaban distintas propiedades para separar la droga del dinero.
El narco indicó que su rol era central en la logística: alquiler de viviendas, provisión de vehículos y coordinación de entregas. También contaba con clientes propios, a quienes en algunos casos vendía a precios superiores.
La caída de la banda

La organización fue desbaratada en octubre de 2022 tras una serie de allanamientos ordenados por la Justicia federal. Durante el operativo se incautaron 485 kilos de cocaína, uno de los mayores cargamentos registrados en la provincia de Buenos Aires.
Parte de la droga fue hallada en una camioneta en General Rodríguez y el resto enterrada en una propiedad en Merlo. La causa fue impulsada por la Fiscalía Federal de Hurlingham.
Mendoza Herrera fue detenido y luego condenado a cinco años de prisión mediante un juicio abreviado. Tras cumplir parte de la pena, regresó a Perú por la ley de extrañamiento. Su socio, conocido como “El Yayo”, permanece prófugo.
La muerte de Déborah Urquiza
El episodio que aún genera controversia es la muerte de su pareja, ocurrida el 20 de diciembre de 2022 en la Ciudad de Buenos Aires. Según el parte policial, la mujer fue encontrada en la vía pública, descalza, en estado de excitación y gritando que alguien quería hacerle daño.

Siempre de acuerdo con el informe oficial, intentó agredir a efectivos policiales y se autolesionó antes de descompensarse. Murió en el lugar, y la autopsia determinó como causa un edema y hemorragia pulmonar.
Para la Justicia, no hay elementos que vinculen su fallecimiento con la causa narco. Sin embargo, “Manteco” cuestiona esa conclusión y señala inconsistencias, como la desaparición de pertenencias personales de la víctima.
“El cuerpo después de muerto habla”, sostuvo, y agregó que presentaba golpes. Aun así, los informes forenses descartaron lesiones óseas en el tórax.
Un cierre abierto
A pesar de haber acumulado, según su testimonio, unos 500.000 dólares y planear abandonar el negocio, la caída de la banda y la muerte de su pareja marcaron un punto final en su actividad.

Hoy, desde Perú, insiste en reconstruir lo ocurrido. Mientras la investigación judicial no encontró vínculos con el narcotráfico, su versión mantiene abierta la incógnita sobre el final de Urquiza.

