Problemas para Morena Rial: piden enviarla a juicio por los incidentes que protagonizó en Córdoba
En medio de la serie de escándalos en los que quedó involucrada, la situación judicial de influencer se complica cada vez más. De qué se la acusa.
En medio del último de la serie de escándalos en los que se vio involucrada la influencer Morena Rial en Córdoba, la fiscal del Distrito 2, Turno 1, Lourdes Quagliatti, pidió la elevación a juicio de la hija del periodista Jorge Rial por presunto robo, amenazas, hurto reiterado y coacción contra un exnovio y la familia de otra expareja. La medida también alcanza a las amigas de la joven, Camila Yohana Velázquez y Ayelén del Valle Castro, según indicaron fuentes judiciales a La Voz.
Controversias y pleitos judiciales
La hija del conocido conductor televisivo (que se sufrió una descompensación cardíaca recientemente en Colombia) ha afrontado varias controversias judiciales en los últimos años. La última, también en Córdoba, tras ser desalojada de un hotel en medio de un rito pagano o satánico.
En 2022 quedó en el ojo de la tormenta, a partir de un pleito en el que se vieron involucradas también sus amigas o conocidas, Velázquez y Castro cuando salieron del boliche Oslow.
El 13 de agosto pasado, a bordo del Audi A4 de la mediática, llegaron hasta donde se encontraba estacionado el Toyota Corolla de Dylan Omar Rodríguez (exnovio tanto de “More” como de Velázquez), en barrio San Vicente.
Rial y Velázquez habían mantenido una relación sentimental con Rodríguez. En ese contexto, ambas habrían comenzado a gritar en tono amenazante: “Dylan, salí, te vamos a matar”, conociendo que el joven se encontraba en una casa próxima.
Velázquez, al parecer con la clara intención de dañar el Corolla, habría utilizado una botella de vidrio para arrojarla contra la puerta trasera del lado del conductor y luego sobre el capó, provocando daños y rajaduras en el parabrisas.
También habría atacado a patadas la puerta del conductor y habría arrancado el espejo retrovisor. Posteriormente, dañó óptica y guardabarros izquierdos. Mientras tanto, Castro la apoyaba y arengaba: “Dale, hacelo bosta”, y Rial filmaba.
Una de ellas arrancó la chapa patente delantera (luego encontrada en la casa de Morena tras un allanamiento), con la que posteriormente se retiraron en el auto de Morena. Antes de irse, Velázquez y Castro le habrían dicho a Dylan: “Te vamos a hacer cagar”.
Morena Rial y los celulares
La fiscal Quagliatti también acusó a la influencer de haberle hurtado siete teléfonos celulares a Rodrigo Fabián Ambrosioni Lutri, de su local Big Phone, ubicado en Santa Rosa 47, en pleno Centro de la Capital.
Rodrigo es hijo de Norberto Ambrosioni, quien fue condenado a dos años y medio de prisión en el marco de la causa de “La Trenza” de los remates judiciales, la organización delictiva que “copaba” las subastas de la Justicia para hacerse de cuantiosas ganancias.
El hermano de Rodrigo es Facundo Ambrosioni Lutri, ex-Argentinos Juniors y ex-Temperley, expareja de Morena durante tres años y padre de Francesco Ambrosioni (3), el hijo de ambos.
De acuerdo con la investigación, la tarde del 15 de diciembre pasado, Morena ingresó al local de su excuñado y de forma disimulada habría sustraído tres iPhone (modelos 11, 12 y XR) y cuatro Samsung (S21, A32, S22 y A03) ubicados detrás del mostrador.

Luego se los habría llevado ocultos entre sus ropas y en un bolso. Pero la situación escandalosa no habría terminado allí, sino que cuatro días después la joven habría hurtado un Samsung S20 FE del otro local de Rodrigo, situado en Alfonsina Storni 205, en barrio Liceo. Morena habría aprovechado que una empleada atendía a unos clientes para apoderarse del dispositivo y guardarlo en una bolsa.
Al día siguiente, le habría advertido por WhatsApp a su exsuegro: “Si a mí me llegan a denunciar, no sobrevive nadie. Ni mi hijo va a quedar vivo”. Para la fiscal, Morena habría buscado disuadir a los Ambrosioni de denunciarla por el presunto hurto de celulares.
Rial también le habría proferido amenazas dirigidas a su expareja, Facundo, al señalarle que lo iba a mandar a asesinar con unos “negros” amigos de ella, que le iba a romper el auto y que se lo iba a quemar. Y que su padre, el conductor de Argenzuela (C5N), era poderoso y que lo iba escrachar públicamente.
Tanto Facundo como Rodrigo, como su padre, se constituyeron en denunciantes y luego querellantes a través de su abogado, Carlos Nayi. Por esos hechos fue imputada por supuestas amenazas y robo (primer hecho), autora de hurto reiterado (dos hechos), y autora de coacción y amenazas (cuarto hecho). Luego se amplió la acusación por el primer hecho y se le endilgó también daño.
Qué dijo Morena al declarar
Al declarar en marzo, la joven negó haber hurtado los celulares. Consideró que su ex (Ambrosioni) la denunció porque como familia no quieren devolverle los U$S 30 mil que, según ella, le adeudan. Lo acusó de haber ejercido violencia doméstica contra ella, lo que denunció la joven en febrero de este año en otra fiscalía (y que no tiene ninguna vinculación con la causa actual).
También mencionó que la patente secuestrada en su casa del country camino a Carlos Paz (cuando vivía allí, ya que ahora se reinstaló en Buenos Aires) fue hurtada por Velázquez y que fue ella quien la dejó en su vivienda, sin que supiera de su existencia (siempre según su versión).
“La imputada Rial no puede intentar justificar su accionar delictivo alegando que su expareja nunca cumplió con las obligaciones alimentarias en relación a su hijo menor de edad o que los denunciantes le deben abultadas sumas de dinero, sino que debe canalizar dichos reclamos por la vía correspondiente, pero los desapoderamientos llevados a cabo por Rial, de ninguna manera pueden ‘compensarse’ con las supuestas sumas de dinero adeudadas por la familia Ambrosioni”, sostuvo la fiscal.
Segunda declaración de Morena y elevación a jucio
Este lunes, “More” declaró nuevamente (por videoconferencia) ya que se modificaron algunas circunstancias de la plataforma acusatoria del cuarto hecho.
Rial se remitió a su declaración anterior, negó los hechos de la amenaza y refirió que su exsuegro (Norberto Ambrosioni) no tiene ningún local sino que es de Facundo, pero el dinero lo aportó ella para su funcionamiento. Reiteró en que le adeudan U$S 30 mil y que Facundo le pegó, razones por la cual se “armó todo este lío”.
También mencionó que la familia Ambrosioni le “pasaban” 150 mil pesos mensuales porque eran socios, debido a que ella había puesto el capital y los denunciantes el trabajo. SIn embargo, alegó que dejó de recibir las ganancias y el presunto préstamo de los U$S 30 mil.
Para la instructora, la joven buscó “desligarse de responsabilidad, diciendo que había aportado dinero para los negocios, pero lo cierto es que esto no la habilita a sustraer los teléfonos sin autorización de los propietarios de los locales, lo cual fue realizado por Rial de manera oculta y disimulada, lo que demuestra que ésta sabía que el apoderamiento de los dispositivos era indebido”.
Tras la declaración, elevó la causa a juicio contra Rial y las dos amigas. Velázquez está imputada como supuesta autora daño, robo y amenazas (por el escándalo con Dylan, primer hecho). Por su parte, Castro está acusada como presunta partícipe necesaria de daño y coautora de robo y amenazas (primer hecho).
Finalmente, la instructora acusó a Rial como supuesta partícipe necesaria de daño y coautora de robo y amenazas (primer hecho) y autora hurto reiterado (segundo y tercer hecho) y coacción (cuarto hecho).
La escala penal contempla para el robo de un mes a seis años de prisión; el hurto calificado, de uno a seis años; la coacción, de dos a cuatro años; y las amenazas, de seis meses a dos años de cárcel.

