Reclamos. Marcharon contra la inseguridad por las calles de Río Cuarto
Vecinos y familiares de víctimas de delitos se concentraron en el centro de Río Cuarto para reclamar seguridad y por varios hechos graves de los últimos meses.
Vecinos y familiares de víctimas de delitos volvieron a manifestarse en las calles del centro de Río Cuarto para reclamar seguridad.
La movilización se concentró en la noche de este martes en la plaza frente al Palacio de Mójica y desde el municipio llegó hasta la plaza Roca, frente a la Catedral. Fue encabezada por allegados a víctimas de gravísimos hechos policiales.
Reclamaron puntualmente por los casos de Paolo de la Fuente, Martín Alaniz, Rubén Ustarroz, Facundo Pereyra, Jesús Buffarini y “Rulo” Benítez, además de exigir más controles de tránsito y de las fuerzas de seguridad, para evitar más muertes.
El dolor y la indignación se respiraba en la noche fresca, entre las decenas de personas que portaban pancartas y carteles con rostros ausentes y clamores de Justicia.

Los impulsores de la manifestación popular fueron familiares de Paolo de la Fuente, un caso estremecedor suscitado en enero. Según explicó su primo, Paolo era un trabajador, padre de una nena de 7 años, presente en la marcha. Le gustaba jugar al fútbol. Era arquero. Ese domingo, cuando regresaba a su casa tras el partido fue colisionado de atrás por un auto, arrastrado más de 30 metros, baleado en las piernas con más de 15 disparos. Debió ser amputado y murió el 21 de enero, tras 13 días de agonía.
Luego se supo que el presunto autor, que está detenido, en realidad habría confundido a De la Fuente con otra persona que había baleado su casa días atrás. La violencia urbana se cobraba otra víctima. ”Gracias a la gente que se acercó, hoy es una fecha triste, sería el cumpleaños de Paolo, pedimos Justicia y que si hay cómplices también paguen. Y más seguridad”, dijo Lucrecia, viuda de De la Fuente.

También se sumaron a la protesta familiares de Martín Alanís (muerto tras ser atropellado por una joven que habría circulado alcoholizada y a alta velocidad); del remisero Facundo Pereyra, ultimado por un menor de edad, y de Rubén Ustarroz Acuña quien perdió la vida en una pelea con Gastón Zárate (el pintor del caso Dalmasso) tras un partido de fútbol.
“En las calles quiero sentirme libre y seguro”, “Que cambien las leyes”, “Justicia no impunidad”, decían algunas de las pancartas. Había varios niños en la marcha que portaban globos blancos y ayudaron a encender velas en memoria de todas las víctimas de la violencia.

