Los policías que balearon al chico se defienden
Tras remarcar que la camioneta donde iba el herido y su amigo (de 16 años, conductor) “iba a alta velocidad por las calles”, fue cercada en el parque San Martín.
Mientras Facundo Brandán (18), baleado en el cuello por policías cuando escapaba con un amigo en una 4x4 por calles de Córdoba capital, se recupera en su domicilio, su familia reúne pruebas en contra de los uniformados para acercarlas a la Justicia.
Su madre ya anticipó: “Los policías fueron demasiado lejos. ¡Podrían haberlo matado!”. El joven recibió un disparo en el cuello, que le salió por la mandíbula.
Dos efectivos están imputados por lesiones graves, aunque permanecen en libertad.
A todo esto, a través de su abogado, los policías se defienden y aseguran que su actuación fue absolutamente correcta.
“Bajo ningún aspecto el personal policial buscó lesionar a los ocupantes de la camioneta, como así tampoco excederse; actuaron con sentido común para hacer frenar al vehículo que huía a gran velocidad, por lo que dispararon abajo y a las gomas”, comentó a este diario el abogado Federico Pizzicari Bordoy, quien defiende a los dos uniformados.
Los acusados son el oficial ayudante Lucas Gez, que actuaba como jefe de coche, y el cabo primero Martín Aguilar, chofer del móvil del CAP.
Tras remarcar que la camioneta donde iba el herido y su amigo (de 16 años, conductor) “iba a alta velocidad por las calles”, fue cercada en el parque San Martín.
Indicó que en el camino “había muchos pozos” y que los policías hicieron disparos a las ruedas.
Según Pizzicari, uno de los disparos ingresó por el parante inferior de la luneta trasera y ese proyectil hirió al conductor. El abogado negó que se haya efectuado un disparo cuando el adolescente bajó del vehículo.
El letrado pidió que los policías vuelvan a trabajar cuanto antes.

